En Los Alisos ya sienten el golpe en el precio de la coca: qué hay detrás de la suba
El precio de la hoja de coca en Jujuy volvió a moverse y los que compran seguido ya lo notan en el bolsillo. Un comerciante de Los Alisos contó qué hay detrás de la suba y qué variedades siguen consiguiendo, pero el número que todos quieren saber no lo dice la vidriera.
Un comerciante de Los Alisos explicó por qué la hoja de coca sube en Jujuy y cómo hace para que sus clientes de siempre no paguen la diferencia. Fidel Castro, vendedor de la zona, detalló que el incremento no responde a un solo motivo: hay una combinación de factores económicos internacionales y logísticos que complican la llegada del producto desde Bolivia.
Según indicó el comerciante, el movimiento del dólar golpea de los dos lados de la frontera. A eso se suman los cortes de ruta y las manifestaciones en el país vecino, que obligan a modificar los recorridos habituales.
El viaje que ya no dura lo mismo
Castro explicó que la coca sale de La Paz y tiene que atravesar todo Bolivia hasta llegar a Villazón. Con las protestas y los desvíos, ese trayecto dejó de completarse en 24 horas.
"Cada vez que sube la coca, aquí es por el tema del movimiento del dólar (...) tanto como en Bolivia, tanto como en Argentina. Las manifestaciones en Bolivia, eso es lo que a nosotros nos martiriza, porque usted sabe que desde La Paz sale la coca, tiene que atravesar todo Bolivia para llegar hasta Villazón. Y eso nos dificulta porque tienen que hacer desvíos y ya no tardan 24 horas, sino hasta 32 o 40 horas", detalló el vendedor.
Ese tiempo extra de traslado se traduce en mayores costos, que inevitablemente terminan impactando en el precio final del producto.
Qué se consigue y a cuánto
A pesar de las complicaciones, el comerciante remarcó que intentan mantener los valores lo más accesibles posible para cuidar el bolsillo de sus clientes habituales.
Entre las variedades más requeridas aparece la clásica opción de 15.000 pesos. Además, el local ofrece elaboraciones propias de "machucadas", preparadas artesanalmente al gusto del consumidor, por un valor de 10.000 pesos.
La suba, entonces, no es un fenómeno aislado: responde a un entramado que combina el dólar, los conflictos en Bolivia y las horas extra que demanda llegar hasta la frontera.