En Metán, 42 carreros esperan una salida que todavía no llega
42 carreros empadronados, una ordenanza que ya rige y una comisión que recién arranca: en Metán se abrió el camino para dejar atrás la tracción a sangre, pero el cómo sigue sin respuesta.
Una comisión integrada por concejales, funcionarios municipales, representantes del Senasa, de la CTA y del Poder Judicial, proteccionistas de animales y carreros de Metán quedó conformada para avanzar en la erradicación de la tracción a sangre en esa ciudad. El municipio tiene empadronados 42 carreros y el objetivo declarado es doble: proteger a los equinos y buscar alternativas laborales sostenibles para las personas que viven de esa actividad.
Del encuentro surgió la creación de una comisión de estudio, planificación y ejecución de un programa integral que contemple tanto el bienestar animal como la situación social y económica de los trabajadores.
"En primer lugar queremos aclarar que no se les va a quitar la fuente de trabajo a los carreros", dijo a El Tribuno Priscila Domene, subsecretaria de Producción y Ambiente Productivo de la Municipalidad de Metán. La funcionaria agregó que el intendente José María Issa gestiona ante el Gobierno provincial líneas de crédito y capacitaciones para ofrecer herramientas a este sector.
Los propios carreros expusieron durante la reunión las dificultades económicas que atraviesan y la caída de los viajes. Según plantearon, algunos vecinos rechazan el uso de caballos para tirar de carros cargados, lo que complica sus posibilidades de trabajo.
La comisión prevé realizar un relevamiento socioambiental con la participación de las áreas municipales de Inversión y Empleo, Desarrollo Social y Ambiente Productivo, junto con el Senasa.
"Vamos a tratar de cubrir sus demandas en la medida de las posibilidades. Esta no es una transición fácil, las salidas laborales deben ser rentables y que se puedan sostener en el tiempo para que estos trabajadores puedan sostener a sus familias", explicó Domene.
Qué dice la ordenanza que enmarca el plan
La ordenanza 4317/23 establece la necesidad de implementar un Programa Municipal Integral de Transición hacia la Erradicación de la Tracción a Sangre Animal. La norma plantea un abordaje interdisciplinario que contemple aspectos sociales, económicos, ambientales y jurídicos.
Entre sus fundamentos, menciona la necesidad de evitar la marginación y la discriminación, y de promover alternativas laborales para quienes se dedican a la recolección, separación y acopio de residuos para su venta, así como para areneros, ladrilleros y repartidores que usan carros tirados por animales.
La normativa advierte además sobre los riesgos viales de los carros, la participación de menores en el trabajo familiar y el sufrimiento de los equinos, por lo que sostiene que es necesario reemplazar la tracción animal por medios de transporte motorizados.
Domene adelantó que el viernes habrá una nueva reunión para avanzar en un pedido de prórroga de la ordenanza y tratar otros temas, entre ellos, las libretas sanitarias.