En Metán ya no aguantan más: los dealers que la Policía allanó y siguen vendiendo
¿Qué están dispuestos a hacer los padres de Metán ante las bocas de droga que siguen funcionando después de los allanamientos? La advertencia que encendió todas las alarmas en los barrios.
Los vecinos de San José de Metán están hartos. La venta y el consumo de estupefacientes se convirtió en la mayor preocupación de varios barrios, donde aseguran que hay bocas de expendio que siguen funcionando a pesar de haber sido allanadas por la Policía con orden judicial.
La polémica volvió a recrudecer en los últimos días por jóvenes con consumo problemático que amanecen tirados en la vía pública. Vecinos de Los Laureles, Nuevo Hogar, Villa San José y Diógenes Zapata, entre otros, vienen reclamando por la presencia de dealers en la zona.
El otro problema grave que sufre la comunidad son los jóvenes que salen a robar para conseguir dinero con el que comprar droga o para cambiar algún elemento de valor por estupefacientes.
El testimonio de un padre desesperado
“Lamentablemente soy padre de un chico que consume droga y ya hicimos muchos esfuerzos con profesionales para tratar de alejarlo de esa porquería. Él trabaja pero tiene recaídas, lo más triste es que en el barrio Los Laureles están bien identificados los que comercializan drogas desde hace mucho tiempo, algunos de esos lugares fueron allanados por la Policía, pero siguen vendiendo”, relató un vecino a El Tribuno.
El hombre advirtió además que varios padres de chicos con adicciones se están juntando y amenazaron con quemarles la casa a quienes les venden droga a sus hijos.
Los vecinos exigen a las fuerzas de seguridad que detengan a los proveedores y desde hace tiempo insisten en la necesidad de una presencia permanente de Gendarmería Nacional. Hubo incluso situaciones en las que padres denunciaron a sus propios hijos porque les robaban pertenencias para comprar estupefacientes y hasta llegaron a amenazarlos de muerte.
149 operativos, 29 allanamientos y 120 demorados
Entre enero y septiembre de este año, la división de Investigación Narcocriminal de Metán, dependiente del Departamento de Operaciones Zona Sur de Drogas Peligrosas, realizó en esa localidad y en El Galpón 149 procedimientos en la vía pública y 29 allanamientos de domicilios.
En los operativos demoraron a más de 120 personas, aunque quedaron detenidas solamente 35. Extraoficialmente se supo que se secuestraron miles de dosis de pasta base, cocaína y marihuana, elementos para el fraccionamiento, celulares y dinero en efectivo.
Entre los que comercializan droga en Metán hubo varios reincidentes: algunos obtuvieron prisión domiciliaria y otros penas de ejecución condicional, menores a los tres años, en juicios abreviados, por lo que continuaron en libertad. Hubo allanamientos en los que la misma Policía confirmó que algunos de ellos seguían vendiendo estupefacientes.
“Es un flagelo que necesita un abordaje interdisciplinario”
El Asesor de Menores e Incapaces 1 de Metán, Fernando López Saravia Toledo, sostuvo que el problema debe tratarse de manera articulada entre todos los actores de la sociedad. “Hay tres cuestiones diferentes que son el consumo problemático de sustancias, en el caso mío la restricción de la capacidad y la internación involuntaria”, explicó.
“Lo primero que debemos saber es que el consumo de drogas no convierte automáticamente a una persona en incapaz. Si bien el artículo 32 del Código Civil y Comercial contempla la posibilidad de restringir judicialmente la capacidad ante adicciones graves que pongan en riesgo a la persona o su patrimonio, esto requiere de un proceso judicial formal y la decisión de un juez”, precisó.
El asesor aclaró que si una persona está tirada en la vía pública consumiendo pero no presenta un riesgo inminente, el Estado debe ofrecerle asistencia sanitaria y social respetando su autonomía, y que no se la puede internar compulsivamente solo por estar en la calle.
Saravia Toledo también advirtió sobre la escasez de recursos e infraestructura en el sistema de salud: “El problema central y crítico, no solo en Salta, sino en todo el país, es la falta de inversión en salud mental, la falta de centros de rehabilitación, casas de medio camino e instituciones específicas para personas con adicciones”.
Convocan a una reunión multisectorial
En medio de la creciente preocupación, Carla Romeri, a cargo del Centro de Escucha, Atención y Tratamiento (CEAT) del barrio Granadero Díaz de Metán, anunció una reunión multisectorial para buscar una solución urgente a la problemática.