Un hincha leía fotocopias en la popular de la Antonicelli cuando otro se le acercó por curiosidad. Doce años después, ese encuentro terminó en un libro que reúne poemas y recuerdos de la hinchada de Gimnasia.
La pasión por Gimnasia y Esgrima de Mendoza no se agota en la cancha. También se escribe, se recita y se comparte. La Comisión de Cultura del club publicó Tinta, toque y tablón, un libro colectivo que reúne relatos, poemas, recuerdos y anécdotas de hinchas que convirtieron su amor por el Lobo en literatura.
Detrás de la publicación hay años de trabajo, talleres y una certeza: la historia del club mendocino merece ser contada por quienes la viven desde adentro. Gabriel Jiménez, coordinador de la Comisión de Cultura, redactor creativo, profesor de Filosofía egresado de la UNCUYO y autor de cuatro libros, repasó cómo nació el espacio y de qué manera la literatura se volvió otra forma de expresar la identidad blanquinegra.
De la popular a la Comisión de Cultura
Todo empezó de la manera más futbolera posible: en la popular, durante un partido a la siesta, hace más de doce años. El calor apretaba en la Antonicelli y, en el entretiempo, Jiménez buscó refugio entre las banderas. Ahí vio a otro hincha que leía unas fotocopias.
La curiosidad abrió una charla que terminaría siendo el puntapié inicial de un proyecto cultural. «Me llamó la atención porque a mí también me gusta leer, pero llevar textos a la cancha era nuevo», recuerda Jiménez.
El hombre era Lucas, actor, que repasaba el guion de una obra porque tenía función esa misma noche, aunque no quería perderse el partido. De aquel encuentro surgieron las primeras ideas: hacer una obra de teatro en el club, organizar un taller literario y convocar a gente vinculada a distintas expresiones artísticas que compartiera la misma pasión por Gimnasia.
Con los años, la iniciativa creció hasta transformarse en un espacio con múltiples propuestas. Teatro, fotografía, ajedrez, literatura, murales, cine y visitas guiadas a escuelas forman parte de las actividades de la Comisión de Cultura.
Para Jiménez, el objetivo excede la organización de eventos. Gimnasia tiene un patrimonio histórico y emocional que merece preservarse y transmitirse a las nuevas generaciones. «Creemos que tenemos un legado histórico exquisito y que hay que contarlo. La cultura es el medio ideal para transmitir ese sentido de pertenencia que nos convoca», explica.
Cuatro años de taller que terminaron en un libro
Uno de los proyectos más representativos de ese recorrido es Tinta, toque y tablón. Historias de hinchas contadas por hinchas, un libro que nació después de cuatro años de trabajo en el taller literario del club.
La propuesta reunió a personas de distintas edades, con estilos y géneros literarios diversos, que encontraron en la escritura una manera de compartir sus experiencias ligadas a Gimnasia.
«Nos gusta decir que somos el club más lírico de la provincia, no solo por el estilo de juego que nos identifica, sino también porque somos un montón escribiendo en Gimnasia», cuenta Jiménez.
El taller fue creciendo y la producción literaria se volvió cada vez más importante. Primero aparecieron los fanzines, publicaciones independientes con los textos de los participantes. La experiencia tuvo tanta aceptación que llegaron a editar nueve números.
Con el tiempo, la cantidad y diversidad de escritos abrieron una nueva posibilidad: reunir aquellas voces en un libro. Así nació una publicación que propone un recorrido por el universo blanquinegro desde una perspectiva íntima y cercana.
Sus protagonistas son los propios hinchas y sus historias: personajes emblemáticos, anécdotas, viajes, promesas, recuerdos y jugadores que integran la memoria colectiva del club. El recorrido incluye referencias que van desde El Víctor hasta la Tota Mondino, figuras y momentos que ayudan a reconstruir la identidad de Gimnasia desde la mirada de quienes acompañaron al equipo a lo largo de los años.
La publicación se presentó en la Feria del Libro y tuvo una edición popular y accesible. Ahora, desde la Comisión de Cultura proyectan una presentación en el propio club para que más hinchas puedan acercarse al ejemplar y reconocerse en sus páginas.
El clásico también se vive desde la cultura
La rivalidad entre Gimnasia e Independiente Rivadavia es uno de los acontecimientos más importantes del calendario futbolero provincial. Y la Comisión de Cultura también participa de la previa.
En esta oportunidad, el clásico adquiere una dimensión especial porque corresponde a la última fecha y puede definir cuestiones importantes. La expectativa se vive con ansiedad y con el peso de una historia que, para los hinchas del Lobo, tiene un significado particular.
«La historia marca que las finales del clásico mendocino siempre las ganó Gimnasia. En este caso se vive como una final porque es la última fecha y define cosas, pero es así desde el principio de los tiempos, una disputa por la gloria futbolera de la provincia», sostiene Jiménez.
Desde el espacio cultural preparan actividades para acompañar la jornada. Entre ellas, realizarán pegatinas y colaborarán con Fiesta Blanquinegra, el grupo que organiza el recibimiento del equipo. Además, sus integrantes estarán desde temprano en la zona de Juan B. Justo para registrar fotografías y testimonios de los hinchas.
El trabajo no termina cuando finaliza el partido. Cada clásico deja imágenes, voces, anécdotas y momentos que después pueden transformarse en material para nuevas actividades culturales. Así, la Comisión busca conservar una parte de la memoria colectiva que se construye alrededor del fútbol.
Tres textos que reflejan el sentimiento blanquinegro
Una de las particularidades del libro es la diversidad de voces y estilos que conviven en sus páginas. Los recuerdos personales, la poesía, las referencias futboleras y las emociones encuentran distintos caminos para expresar una misma pasión. Tres ejemplos permiten acercarse al espíritu de la publicación.
Laberinto de ecos, de María Elena Palavecino, propone una mirada emotiva sobre las ausencias y los recuerdos ligados al estadio. La tribuna se transforma en un espacio donde cada grito parece recuperar una presencia y donde el Víctor aparece como un lugar cargado de memoria.
El fútbol es un rumor de ausencias
cada partido
un duelo de recuerdos que se esfuman
la tribuna
un lienzo en blanco dónde busco tu silueta
esas gradas
gritan tu nombre en silencio
esos jugadores
se mueven como una coreografía perfecta
pero yo,
sólo yo, veo un vacío
en ese fútbol que una vez
fue nuestra pasión compartida.
Ahora, la pelota rueda sola, como yo.
Y el «Víctor», nuestro estadio,
convertido en un laberinto de ecos
dónde cada grito de gol es un recordatorio
de que ya no estás.
Gimnasia querido, de Juan Domingo Vázquez, recupera la nostalgia por aquellos equipos que hicieron del buen juego una marca registrada. El autor recuerda las tardes de fútbol vistoso, los tacos, los caños, las gambetas y el reconocimiento de quienes estaban enfrente. Un homenaje a una identidad futbolística que sigue viva en la memoria de los hinchas.
Gimnasia, querido…
¡Qué tardes alegres me hiciste pasar!
Fútbol vistoso y bien jugado, a muchos un baile le diste.
Con grandes y chicos, igual te luciste.
Yo iba a la cancha siempre ilusionado,
sabiendo lo bien que jugabas.
Tribunas repletas mirando tu estilo,
pelota en el piso, un toque preciso y un “óle, óle…”
que todos gritaban.
Y así te paseaste por muchos lugares de nuestro país,
mostrando ese juego que vos practicabas,
con tacos, caños y gambetas.
Por eso lograste sacarle un aplauso
a toda esa gente que estaba enfrente.
Gimnasia, querido…
Nunca te olvido.
Momo, acróstico de Mayra García, construye un reconocimiento a través de las letras de un nombre y de referencias a una hazaña futbolera. Los penales, el ascenso y la posibilidad de soñar aparecen como elementos centrales de un relato que conecta la historia deportiva con la emoción popular.
Mario Kempes fue testigo de tu hazaña
Amargo desenlace para el local
Talleres de Córdoba te va a recordar
Imbatible e infalible
Astucia de ganar tenías en la sangre
Soñar era posible
Atajaste
Los penales
Ascendimos
Soñar era posible
Ida y vuelta
Atajaste
Los tres textos muestran que el sentimiento por Gimnasia no tiene una única forma de manifestarse. Puede convertirse en poesía, en recuerdo, en homenaje o en una historia compartida entre generaciones.
Una identidad que también se construye fuera de la cancha
La experiencia de la Comisión de Cultura demuestra que un club es mucho más que el equipo que sale a jugar cada fin de semana. También es su gente, sus historias, sus personajes, sus tradiciones y los recuerdos que pasan de una generación a otra.
En Gimnasia y Esgrima de Mendoza, ese patrimonio encuentra un espacio de expresión a través del teatro, la fotografía, la literatura, el cine y otras actividades que conectan a la institución con su comunidad.
Tinta, toque y tablón es una muestra de ese recorrido. Un libro construido colectivamente, donde los autores no necesitan hablar desde la distancia ni explicar qué significa ser hincha: escriben desde la experiencia, desde la tribuna y desde el vínculo cotidiano con los colores blanquinegros.
Hay historias que nacen en una cancha, otras que se construyen durante un viaje y algunas que quedan guardadas durante años en la memoria. En Gimnasia, muchas de ellas encontraron finalmente un lugar en las páginas de un libro.
Para conocer las actividades y novedades de la Comisión de Cultura se puede seguir su cuenta de Instagram: @culturagimnasiamza.