Más de 300 familias en una zona rural de Pocito y un puñado en Rawson: dos barrios que ya tienen cloacas, salud y pavimento, pero que quedaron a mitad de camino cuando un programa nacional se frenó por decreto.
El 12° Congreso Nacional de Políticas Públicas fue el escenario donde las Brigadas Educativas pusieron sobre la mesa su informe final sobre educación y condiciones de vida en barrios populares. La presentación, realizada en la Facultad de Filosofía, Humanidades y Artes (FFHA) de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ), marcó el rumbo de toda la jornada.
Junto a ese trabajo expusieron los intendentes de Rawson, Carlos Munisaga, y de Pocito, Fabián Aballay. Cada uno llevó el diagnóstico de un sector puntual de su departamento: Villa Alfonso XIII en Pocito y Villa Esperanza en Rawson.
Los informes elaborados por las brigadas ofrecen un panorama socio-territorial minucioso de esas comunidades y quedarán como insumo para planificar políticas de hábitat, servicios e integración urbana en los municipios.
Lo que ya se hizo en Alfonso XIII
Aballay se explayó sobre la intervención integral en Alfonso XIII, una zona rural del este de Pocito donde habitan más de 300 familias. Según detalló el jefe comunal, el municipio concretó allí una serie de obras y servicios: una unidad operativa policial para reforzar la seguridad, un Centro de Salud de atención primaria, una planta potabilizadora de agua, red de cloacas, pavimento e iluminación LED en todo el sector.
El intendente también puso el acento en el programa Mi Pieza, Mi Baño, al que se accedió durante la gestión nacional anterior. Esa iniciativa permitió que cerca del 50% de las familias de Alfonso XIII mejorara sus condiciones habitacionales. Sin embargo, Aballay explicó que el programa se detuvo por decreto del actual Gobierno nacional, lo que dejó a muchas familias sin la posibilidad de seguir mejorando su calidad de vida.
El acompañamiento que valoró el intendente
Aballay destacó el rol de las Brigadas Educativas, integradas por estudiantes universitarios y profesionales de la provincia comprometidos con el acceso igualitario a la educación y el desarrollo social en los barrios populares. También rescató el trabajo del Espacio para Crecer, un ámbito municipal de contención, entretenimiento y enseñanza que acompaña a chicos de 6 a 12 años de la comunidad.
Pese a todo lo realizado, el intendente reconoció que en Alfonso XIII queda mucho por resolver. Entre las deudas pendientes mencionó la conectividad y el transporte público, que continúan siendo un problema para los vecinos de esa zona rural.
La realidad de Villa La Esperanza
Munisaga, por su parte, describió la situación de Villa La Esperanza, una comunidad de poco más de 20 familias que viven en viviendas de dimensiones reducidas y muy precarias, con muros de adobe y sin revestimientos. El intendente señaló que ya se identificaron los inconvenientes que afectan a los vecinos y que se están coordinando acciones para mejorarles la calidad de vida.
El informe final de las Brigadas Educativas subraya que las condiciones del entorno, la educación y el trabajo inciden directamente en las oportunidades de las personas. Y remarca que las familias organizan su vida cotidiana, enfrentan dificultades y buscan construir un futuro mejor para ellas y para sus hijos.