En R�o Gallegos los jardines ya sienten la baja de la natalidad: "Ahora es una comunidad un poco más pequeña"
La caída de los nacimientos ya cambió la organización de los jardines de R�o Gallegos: menos salas, menos docentes y jornadas con menos familias. Una maestra del Jardín N�43 contó cómo lo vive y qué se enseña en el nivel inicial.
La caída de los nacimientos dejó de ser una estadística lejana y ya se nota en las aulas del nivel inicial de R�o Gallegos. Paula Burgo, docente del Jardín N�43 "Barrilete Viajero", contó cómo esa realidad cambió la organización de su institución y la convocatoria de las actividades abiertas a la comunidad.
Burgo trabaja en el establecimiento de Jaramillo 666 desde 2016 y esta semana participó de una jornada de "Jardín Puertas Abiertas", pensada para que las familias conozcan el trabajo cotidiano con niños y niñas de 3 a 5 años. En diálogo con el programa "Arriba el Día", de Radio Nuevo Día, explicó que la menor cantidad de nacimientos también se traduce en menos divisiones y menos personal.
"Al haber menos cantidad de niños, hay menos cantidad de salas, por lo tanto hay menos cantidad de personas", resumió la docente.
Cómo cambió la organización del jardín
El Jardín N�43 funciona en ambos turnos y hoy cuenta con cinco salas en total: tres por la mañana y cuatro por la tarde, para las edades de 3, 4 y 5 años. Esa estructura refleja, según Burgo, el impacto concreto de la baja de la natalidad en el nivel inicial.
La diferencia también se vio en la convocatoria de la jornada de puertas abiertas. "A diferencia de otros años, quizás es la masividad. Antes iba mayor cantidad de personas, pero porque había mayor cantidad de niños, ahora es una comunidad un poco más pequeña, y eso se nota", expresó.
Mostrar qu� se enseña en el nivel inicial
La actividad de puertas abiertas buscó acercar a las familias al trabajo que realizan docentes y estudiantes, y derribar cierto desconocimiento sobre las propuestas pedagógicas del jardín. Durante la jornada se presentaron actividades de ciencias naturales, matemática, literatura y robótica. En esta última, los chicos trabajaron con dispositivos electrónicos y robots para desarrollar contenidos como conteo, sobreconteo, posicionamiento y diseño de recorridos.
"Lo que queríamos mostrar justamente es qué es lo que trabaja en el nivel inicial", señaló Burgo, que remarcó el prejuicio de que los chicos "van al jardín solamente a jugar". Frente a esa mirada, defendió el juego como herramienta pedagógica: "Lo importante que es jugar, pero qué aprendemos a partir del juego". A través del juego, el teatro de sombras, los títeres y otras propuestas se acercan distintos contenidos a los niños.
"El nivel inicial es maravilloso"
Burgo describió el vínculo que construyó con la institución y con sus compañeros a lo largo de casi una década. "Para mí, ser maestra jardinera es un trabajo bastante egoísta, y no altruista, como se podría pensar", dijo entre risas, para explicar que vive los logros de cada niño como una satisfacción personal.
"Cada uno de los logros que realizan los chicos, yo lo vivo como un triunfo personal", afirmó. También destacó las horas de planificación que hay detrás de cada propuesta y sostuvo que el resultado se ve en la respuesta de los chicos. "Es un golazo de media cancha a los 90 minutos", graficó.
Tecnología con propósito pedagógico
La entrevista también abordó el vínculo de los más pequeños con los dispositivos tecnológicos. Para Burgo, el jardín no busca desconocer esa realidad, sino incorporar la tecnología cuando existe un objetivo pedagógico. "Lo que tenemos que ver dentro del jardín y dentro de cualquier entidad educativa es cómo usamos eso y para qué lo usamos", sostuvo.
Como ejemplo, mencionó el trabajo con la sala de 5, donde los niños usaron tablets para diseñar recorridos y hacer conteos matemáticos vinculados al desplazamiento de robots. El objetivo, dijo, no es usar el dispositivo por sí mismo, sino convertirlo en una herramienta para aprender y resolver problemas.
El primer contacto con una institución educativa
Burgo destacó la importancia del ingreso al jardín como el primer encuentro sistemático de muchos niños con una institución educativa. Los chicos llegan con realidades familiares distintas y el trabajo docente parte de reconocer esas particularidades en lugar de homogeneizarlas. "Entrar al jardín es el primer encuentro sistemático que tienen los niños con una institución educativa", explicó. A partir de ahí, dejan de ser el centro de la casa para formar parte de una comunidad junto a otros chicos de su edad.
La docente también remarcó la necesidad de que los niños y niñas accedan a la cultura desde edades tempranas y que las familias conozcan el trabajo que se hace dentro de las instituciones.
Inscripciones y visitas al Jardín N�43
Las familias interesadas en inscribir a sus hijos en el Jardín N�43 no necesitan vivir en el barrio donde está la institución. Burgo indicó que las inscripciones para las salas de 3, 4 y 5 años comienzan habitualmente en noviembre y se realizan de manera online a través de los canales oficiales del Consejo Provincial de Educación.
Quienes quieran conocer el establecimiento antes pueden acercarse y consultar con los directivos para coordinar una visita. Por seguridad, el ingreso durante la jornada escolar está restringido, pero pueden organizarse recorridos fuera del horario en que están los niños. El jardín funciona de 9:00 a 12:00 en el turno mañana y de 14:00 a 17:00 en el turno tarde.
Hacia noviembre, los jardines de infantes volverán a realizar actividades de socialización de sus proyectos institucionales, con nuevas jornadas abiertas para que las familias y la comunidad conozcan las propuestas desarrolladas durante el año.