En Roca debatieron cómo convivir con la minería y el petróleo: qué rol le dieron a los biólogos
Durante años la discusión entre producción y ambiente se planteaba como una pelea sin salida. En Roca, más de 80 especialistas se sentaron a debatir qué lugar ocupa hoy un biólogo dentro de un proyecto minero o petrolero.
General Roca fue escenario este viernes del simposio «Desarrollo Energético y Minero: Desafíos y Estrategias para la Conservación», una jornada que reunió a más de 80 investigadores, profesionales y estudiantes con una pregunta incómoda sobre la mesa: cómo convivir con la minería y los hidrocarburos sin sacrificar la biodiversidad.
El encuentro se desarrolló en el auditorio de Diario Río Negro, en el marco del XXVI Congreso Argentino de Herpetología, que por primera vez desembarcó en la ciudad. El programa completo del congreso se extiende entre el 8 y el 10 de octubre.
La organización estuvo a cargo del Museo Patagónico de Ciencias Naturales «Juan Carlos Salgado», la Fundación Patagónica de Ciencias Naturales y la Asociación Herpetológica Argentina. Las exposiciones buscaron puntos de encuentro entre la producción y la conservación, con experiencias concretas de distintas regiones del país.
Los ejes del debate
Entre los interrogantes que atravesaron las presentaciones apareció la necesidad de fijar límites y criterios claros para compatibilizar ambas actividades. También hubo dudas sobre cómo se aplican los programas de explotación de recursos naturales y de qué manera se articulan con medidas concretas de conservación.
Los especialistas repasaron casos de Salta y Neuquén, y los factores que hay que tener en cuenta para que los distintos actores logren compatibilizar la actividad productiva con el cuidado de la biodiversidad.
La conclusión que se repitió en el auditorio fue que hace falta la participación conjunta del Estado, las empresas, las consultoras y los biólogos. Los organismos públicos deben controlar el cumplimiento de la normativa, las compañías respetar los marcos regulatorios y los profesionales aportar su conocimiento en el terreno.
«No podemos proteger aquello que no conocemos»
El director de Patrimonios y Museos de Río Negro y cofundador del Museo Patagónico de Ciencias Naturales, Pablo Chafrat, dialogó con Diario Río Negro sobre los objetivos del simposio y los planteos de los asistentes.
Según explicó, el encuentro buscó poner en diálogo tres ejes: minería, petróleo y conservación. Para eso reunió experiencias de biólogos e investigadores de distintas instituciones, con la meta de contrastar las necesidades de protección de la biodiversidad con las demandas del desarrollo energético y económico.
«Hoy ya no se entiende al desarrollo minero o energético en términos de oposición como pasaba posiblemente años atrás. Lo que se está discutiendo es justamente el rol estratégico que un biólogo en el campo», señaló Chafrat.
Para el funcionario, los especialistas en conservación pueden cumplir una función central en la planificación y el seguimiento de los proyectos productivos. Uno de los puntos que surgieron en las exposiciones fue la importancia de fortalecer los controles estatales e incorporar profesionales especializados en los organismos públicos.
Esa articulación entre empresas, Estado y especialistas permite establecer líneas de base ambientales, evaluar posibles impactos y definir medidas para proteger las especies.
«No podemos proteger aquello que no conocemos», afirmó Chafrat, al remarcar la importancia de producir conocimiento científico en las zonas donde se desarrollan actividades extractivas. Desde su perspectiva, la participación de las empresas también puede contribuir a financiar investigaciones que, de otro modo, tendrían dificultades para conseguir recursos.
En ese sentido, subrayó que «no se busca impedir el desarrollo y el uso estratégico de los recursos naturales», pero sí garantizar «que las dos cosas confluyan y sean posibles».
Museos, colecciones y la formación de los futuros biólogos
Otro de los temas que abordó Chafrat fue la necesidad de ampliar las colecciones científicas y fortalecer el trabajo de los museos.
«Creo que se está cumpliendo también el objetivo de poner en valor un museo como el de Ciencias Naturales de General Roca, donde estamos generando colecciones científicas para garantizar el acervo genético de nuestra biodiversidad para la posteridad. En ese sentido, este congreso viene a reforzar ese rol», expresó.
El encuentro también sirvió para debatir el papel de las instituciones científicas en la conservación y la formación de los futuros profesionales. Según indicó, las carreras de biología necesitan incorporar herramientas de gestión y preparar a los estudiantes para trabajar con empresas, consultoras y organismos públicos en el cumplimiento de las normativas ambientales.
En esa línea, planteó que los especialistas deben conocer los requisitos nacionales e internacionales vinculados con la biodiversidad, incluidos los estándares ambientales que pueden exigir los organismos financieros al respaldar proyectos productivos.
«Hoy quedó claro que los planes educativos se tienen que adaptar a este nuevo mundo que ya llegó, que está instalado y que tenemos que atender», concluyó.