En Roldán, 116 vecinos cambiaron un hábito y el municipio ya calcula cuánto ahorra
Un grupo de 116 vecinos de Roldán empezó a separar sus residuos orgánicos y el cambio ya se nota en las cuentas del municipio. Lo que encontraron adentro de esas bolsas explica el ahorro.
Un grupo de vecinos de Roldán dejó de tirar sus residuos orgánicos a la bolsa y empezó a transformarlos en compost. El resultado ya se traduce en números: el municipio estima un ahorro cercano a los 500.000 pesos por mes en el sector donde funciona el programa.
La experiencia se llama “Mi Barrio Composta” y la llevan adelante la Municipalidad de Roldán junto con el Ministerio de Ambiente y Cambio Climático de Santa Fe, a través de la Subsecretaría de Medio Ambiente. Por ahora es un plan piloto que alcanza a 35 familias, integradas por 116 vecinos.
Cómo se traduce el compostaje en ahorro
Según datos de junio de 2026, el costo total de la Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos (GIRSU) en Roldán llegó a 105 millones de pesos mensuales. En el sector donde se aplica el compostaje, ese costo ronda los 1.044.000 pesos por mes.
De acuerdo con las estimaciones del municipio, separar y transformar los residuos orgánicos permitió reducir a la mitad el volumen de desechos que se envían al sistema tradicional de recolección y disposición final. En plata, eso representa un ahorro de unos 500.000 pesos mensuales.
Los recursos que se generan con esa reducción se reinvirtieron en mejoras ambientales dentro del mismo barrio. Entre las acciones realizadas, se plantaron diez lapachos, con compra de tutores, materiales de sujeción, protección contra hormigas y la mano de obra necesaria para que los ejemplares crezcan en buen estado.
Qué dicen desde el municipio
Desde el gobierno local señalaron que la experiencia busca demostrar cómo las pequeñas acciones cotidianas pueden tener impacto en la gestión de residuos y en el cuidado del ambiente. También destacaron que bajar la cantidad de residuos orgánicos no solo reduce costos operativos: permite destinar recursos a nuevas intervenciones urbanas y ambientales.
Con los resultados de esta primera etapa, el municipio evalúa seguir fortaleciendo el programa e incorporar a más vecinos a una iniciativa que combina educación ambiental, reducción de residuos y mejoras para el espacio público de la ciudad.