En San José, el agua se paga con harina y azúcar: el insólito sorteo para incentivar a los vecinos
¿Qué harías para no perder el servicio de agua? En San José, un pueblo de Traslasierra, la respuesta es un sorteo mensual con premios que llenan la alacena. ¿Quiénes pueden participar?
En plena crisis económica, un pueblo cordobés encontró una forma particular de cobrar el servicio de agua: sortea bolsas de harina y azúcar entre quienes pagan en tiempo y forma. La medida, impulsada por las autoridades de San José, en el Valle de Traslasierra, busca reducir la alta morosidad que arrastra la prestación municipal.
La iniciativa consiste en que cada mes, los vecinos que estén al día con el pago del agua potable entran automáticamente en un sorteo. Los premios son dos: una bolsa de 25 kilos de harina y otra de igual peso de azúcar. Una ayuda concreta para la mesa familiar en un contexto donde los precios no dan tregua.
¿Cómo es el mecanismo?
Según explicaron desde el municipio, la idea es simple: quien abona su factura dentro de los plazos establecidos participa del sorteo mensual. Así, el beneficio llega a los buenos pagadores, mientras que los deudores quedan afuera hasta regularizar su situación.
La convocatoria pone especial énfasis en aquellos que tienen deudas acumuladas. “Los deudores tienen tiempo hasta el lunes 31 de agosto para regularizar su situación e ingresar en el sorteo”, precisaron las autoridades locales. Es decir, aún hay margen para ponerse al día y sumarse a la chance de ganar los premios.
La medida generó revuelo en la zona, no solo por lo novedoso, sino porque refleja la difícil situación económica que atraviesan muchas familias del interior provincial. En un contexto de inflación y caída del poder adquisitivo, el trueque de servicios por alimentos se presenta como una alternativa para aliviar los bolsillos.
Desde el municipio esperan que la iniciativa tenga un doble efecto: por un lado, mejorar la recaudación del servicio de agua, y por otro, brindar un alivio alimentario a los hogares que cumplen con sus obligaciones. La morosidad en el pago de servicios públicos es un problema recurrente en pequeñas localidades, y esta propuesta busca atacarlo con un incentivo tangible.
El sorteo se realizará mensualmente, y los ganadores podrán retirar sus bolsas de harina y azúcar en las oficinas municipales. La noticia ya corre de boca en boca en San José, y no son pocos los vecinos que se acercaron a consultar los requisitos para participar.
Mientras tanto, la fecha límite del 31 de agosto se convierte en una suerte de meta para los morosos que quieran sumarse. La pregunta que queda flotando es si esta estrategia logrará revertir la tendencia al no pago, o si será solo un paliativo en medio de la tormenta económica.