En San José, los patrulleros brillan por su ausencia: vecinos denuncian que se los llevan a otros barrios
¿Sabés qué pasa con los pocos patrulleros que llegan a San José? Los vecinos denuncian que se los llevan a otros lados y la inseguridad no da tregua.
En el barrio San José de Palpalá, la inseguridad se volvió una pesadilla cotidiana. Los vecinos aseguran que los pocos móviles policiales asignados son desviados a otras zonas, dejándolos a merced de los delincuentes. El miedo a sufrir un robo dentro de sus propias casas ya no los abandona.
Silvia Mamaní, referente del sector, describió un panorama crítico: "Es lamentable lo que estamos viviendo día a día con el tema de la inseguridad que no se termina. A pesar de que pusieron algunos móviles policiales, no abastece". La vecina señaló que el temor constante es que los delincuentes ingresen a los domicilios privados.
¿Dónde están los patrulleros?
La principal queja radica en la operatividad de las unidades. Según los residentes, el destacamento tiene personal, pero carece de móviles para patrullar. "Los móviles no están en el barrio como se debe, se los llevan a otros lugares. Si hay dos o tres policías, ¿qué van a hacer sin móviles policiales? Nada", fustigó Mamaní.
La situación se replica con fuerza en las inmediaciones de las 96 Viviendas, la calle León y la avenida Juellar, puntos donde el abandono en prevención es total, según los vecinos.
Obras que excluyen a los más necesitados
A la inseguridad se suma el enojo por la pavimentación de la avenida Juellar. El proyecto no cubrirá todo el trazado. "La declaración que hicieron es que no es para todos, sino para algunos. Se va a trabajar hasta la Pachamama y para el fondo no", recriminó Mamaní. Los vecinos detrás de UPCN y las 96 Viviendas quedarán excluidos, pese a que colaboraron activamente en la recolección de firmas.
El temporal agravó la crisis
Tras un reciente temporal de viento, amplios sectores de San José y Alto Palpalá estuvieron hasta tres días sin luz. Aún persisten calles a oscuras, postes volcados y cables caídos, sin respuestas oficiales. A esto se suman microbasurales y falta de desmalezamiento, con escombros arrojados en pastizales, incrementando el abandono.