En San Luis nacen la mitad de chicos que hace diez años y las razones no son las que se creen
Una mujer de 30 años quería dos hijos. Tuvo uno, y la cuenta no le cierra por plata. Lo que revela el informe sobre San Luis deja al descubierto una brecha que crece año tras año.
San Luis no escapa a un fenómeno que recorre todo el país: los nacimientos se derrumbaron entre un 40% y un 50% en la última década, según el mapa que incluye un informe de la consultora Pensamiento Lateral sobre la evolución de la natalidad en Argentina.
El trabajo, que analizó la evolución de los nacimientos y las condiciones que influyen en los proyectos familiares, deja a la vista una transformación demográfica de fondo. A nivel nacional, los partos pasaron de 777.012 en 2014 a 413.135 en 2024: 363.877 menos en diez años, una caída del 46,8%.
Traducido a la vida cotidiana, el país pasó de registrar un promedio de 2.129 nacimientos diarios en 2014 a 1.129 en 2024. Es decir, alrededor de 1.000 nacimientos menos por día.
La paradoja: se quieren hijos, pero no se concretan
El informe plantea una contradicción que atraviesa a buena parte de la población. La Encuesta de Intenciones Reproductivas de UNFPA y Voices!, realizada en 2026, revela que el 57% de las personas de entre 18 y 45 años tiene menos hijos de los que desearía. Otro 32% logró la cantidad que quería y un 11% tiene más de los que hubiera querido. La familia con dos hijos sigue siendo el modelo más elegido.
En esa brecha entre el deseo y la concreción aparecen los obstáculos. Entre quienes tuvieron menos hijos de los que querían, el 62% menciona motivos económicos o vinculados con el cuidado.
No es solo un tema de embarazos adolescentes
El análisis desarma una idea instalada: la caída de la natalidad no se explica únicamente por el descenso de los embarazos adolescentes. Dos de cada tres nacimientos menos registrados entre 2014 y 2024 corresponden a mujeres de entre 20 y 34 años, un grupo que concentra el 67% de la caída total.
En esa franja etaria, los nacimientos disminuyeron un 45,4%. Entre las menores de 20 años la reducción llegó al 69,8%, mientras que entre las mujeres de 35 años o más fue del 30,9%. El descenso atraviesa, así, distintas etapas de la vida reproductiva.
El costo de criar y la desigualdad en las tareas
El informe identifica las condiciones económicas y las responsabilidades de cuidado como factores centrales para entender la distancia entre los hijos deseados y los que finalmente se tienen. En agosto de 2026, la canasta de crianza para un niño de entre 6 y 12 años alcanzó los $713.070 mensuales, al sumar bienes, servicios y la valorización del tiempo dedicado al cuidado.
A eso se suma la distribución desigual de las tareas domésticas y familiares. La Encuesta Nacional de Uso del Tiempo del INDEC muestra que, entre quienes realizan trabajo no remunerado, las mujeres destinan en promedio 6 horas y 31 minutos diarios a esas tareas, frente a 3 horas y 40 minutos de los varones.
Tener hijos compite con otros proyectos
La maternidad y la paternidad conservan un lugar importante en las expectativas personales: el 65% considera que tener hijos es importante para alcanzar una vida plena. Sin embargo, otros objetivos aparecen con porcentajes más altos: la salud alcanza el 97%; la seguridad económica, el 96%; la vivienda propia, el 95%, y el desarrollo profesional, el 92%.
Para Alejandrina Chichizola, directora de Pensamiento Lateral, la caída de la natalidad no debe interpretarse solo como una pérdida de interés por la maternidad o la paternidad. El fenómeno combina decisiones personales, postergaciones y dificultades para concretar proyectos familiares.
La transformación también se observa en la composición de los hogares. En 2022, el 57% de los hogares argentinos no tenía menores de 18 años, frente al 44% registrado en 1991. En el mismo período, los hogares unipersonales pasaron del 13% al 25%.
El informe concluye que la caída de los nacimientos reúne dos procesos: una mayor libertad para elegir proyectos de vida diversos y obstáculos económicos y sociales que dificultan tener los hijos deseados.
