En la apertura de la Fiesta Nacional de la Madera, Passalacqua recorrió los stands y habló de San Vicente como una ciudad de trabajo. Después llevó el mensaje a la Argentina y pidió algo que incomoda a más de uno.
El gobernador Hugo Passalacqua quedó sorprendido por lo que encontró en el predio ferial de San Vicente y lo convirtió en el eje de su discurso. Fue durante la apertura oficial de la 41ª Fiesta Nacional de la Madera, donde el mandatario misionero recorrió los stands, habló con empresarios y emprendedores y se llevó una imagen que después usaría para hablar del país.
Ante el intendente Fabián Rodríguez, a quien agradeció la invitación, Passalacqua sostuvo que la celebración trasciende lo estrictamente económico: la definió como una expresión de la identidad y la personalidad de la ciudad.
“Ustedes son energía pura”
El gobernador caminó el espacio ferial, se detuvo en los puestos de emprendedores y conoció las propuestas de las instituciones educativas. Al tomar la palabra, dejó una definición que arrancó los aplausos.
“Este predio muestra el carácter y la personalidad del pueblo de San Vicente. Ustedes son energía pura”, expresó.
En la misma línea, describió a la localidad como una ciudad atravesada por una actividad económica intensa: industrias metalmecánicas, producción tealera y maderera, aserraderos móviles y empresas multinacionales que eligen instalarse en la zona.
“Este es un lugar donde uno entra y la atmósfera es de trabajo, de gente sencilla, laboriosa y solidaria”, afirmó.
También valoró cómo evolucionó la fiesta a lo largo de sus distintas ediciones y reconoció el esfuerzo de sostener una celebración que nació por iniciativa de los pioneros y que hoy es uno de los principales acontecimientos productivos y sociales de San Vicente.
Producir sin descuidar el ambiente
El otro eje del discurso fue la necesidad de combinar el desarrollo económico con el cuidado del ambiente. Passalacqua retomó una reflexión que había planteado antes el pastor Ojanaurich y planteó que el aprovechamiento de los recursos naturales debe ir acompañado de una mirada sustentable.
“Está bueno que la tierra produzca frutos y que el hombre y la mujer la puedan explotar económicamente. Pero también hay que ser sustentables y equilibrar la naturaleza”, manifestó.
El mandatario relacionó esa idea con los efectos del cambio climático que golpean al norte argentino y a Misiones en particular, y felicitó a San Vicente por sostener una concepción del desarrollo que busca el equilibrio entre la actividad económica y el sistema ecológico.
El tema tiene peso propio en una ciudad cuya identidad está atada a la actividad forestal y maderera, y que enfrenta el desafío de crecer sin descuidar sus recursos naturales.
La escuela técnica y el mensaje al país
Sobre el final, Passalacqua llevó su mensaje al escenario nacional y llamó a fortalecer el trabajo colectivo, la solidaridad y la unidad para atravesar las dificultades del presente.
El disparador fue la visita al stand de la escuela técnica local, donde los estudiantes le mostraron maquetas y trabajos hechos en equipo. Esa experiencia le sirvió para subrayar el valor de la cooperación.
“Cuando uno trabaja hombro a hombro, espalda con espalda, todos juntos, tomados de la mano, como dice la canción de San Vicente, se llega más lejos”, sostuvo.
A partir de esa imagen, planteó que la Argentina necesita recuperar ese espíritu colectivo para pasar las horas complejas que enfrenta y convocó a dejar de lado las diferencias que frenan el avance, con una mirada especial hacia quienes más necesitan una mano.
“Ese es el desafío en estas horas complejas de la Argentina: ir juntos, juntos, tomados unos con otros”, remarcó.
El hilo conductor fue la relación entre trabajo, producción y construcción colectiva. Passalacqua tomó la experiencia de San Vicente como referencia para marcar que el crecimiento de una comunidad no depende solo de su potencial económico, sino también de la capacidad de sus habitantes para sostener objetivos comunes y avanzar juntos.
“Me voy contento a mi pueblo. Vi una energía floreciente en esta ciudad. Nos vemos en la fiesta 42”, cerró el gobernador antes de despedirse de los vecinos y de los participantes de la celebración.