En Santa Cruz casi uno de cada dos habitantes no nació ahí: los números del Censo
Llegó desde Chile en los años 90 y armó su vida en Rïo Gallegos. Su historia se repite en miles de hogares santacruceños: el Censo reveló qué porcentaje de la población nació fuera de la provincia.
Las ciudades de Santa Cruz se formaron, en gran medida, con gente que vino de otro lado. Los resultados definitivos del Censo 2022 lo confirman: sobre 335.677 personas censadas en viviendas particulares, 153.035 habían nacido fuera del territorio santacruceño.
Ese universo equivale al 45,6% de la población. Traducido: casi la mitad de quienes viven en la provincia llegó desde otra provincia argentina o desde el exterior.
Los números detrás de la identidad provincial
El desglose que publicó el diario Nuevo Día a partir de los datos del INDEC permite ver el fenómeno con precisión. De los 335.677 habitantes relevados:
— 182.642 nacieron en Santa Cruz.
— 130.924 nacieron en otra provincia argentina.
— 22.111 nacieron en otro país.
La suma de los dos últimos grupos explica por qué la provincia tiene una fisonomía demográfica tan particular. No se trata solo de un dato curioso: es la historia de cómo se poblaron Rïo Gallegos, Caleta Olivia, Las Heras, Pico Truncado, El Calafate y El Chaltén.
El petróleo, la minería y el turismo como motores
La expansión de la actividad petrolera convirtió durante décadas a las localidades del norte provincial en receptoras de trabajadores llegados de otras jurisdicciones. Caleta Olivia, Las Heras y Pico Truncado crecieron al ritmo de esa industria.
Rïo Gallegos, como capital administrativa y principal centro urbano, concentró sucesivas corrientes migratorias. Más tarde, la minería modificó la dinámica poblacional del centro y norte. Y el despegue turístico transformó El Calafate y El Chaltén, donde buena parte del crecimiento urbano de las últimas décadas se explica por población llegada desde otros puntos del país.
Son historias económicas distintas, pero comparten un denominador común: la provincia se construyó recibiendo gente.
Una excepción dentro del mapa argentino
El INDEC analizó específicamente la migración interna entre personas nacidas en Argentina. A nivel nacional, el 18,3% de la población nativa vivía en 2022 en una provincia diferente a la de su nacimiento. Santa Cruz prácticamente duplica ese porcentaje.
Entre los habitantes argentinos de la provincia, el 41,8% nació en otra jurisdicción. Es el segundo registro más alto del país, solo por detrás de Tierra del Fuego, que alcanza el 54,5%.
Más atrás aparecen Neuquén (28,1%), San Luis (28%), Rïo Negro (26,5%) y Chubut (26,2%). La diferencia con Neuquén, tercera en el ranking, es de casi 14 puntos porcentuales.
Más de 130 mil argentinos llegaron desde otras provincias
El número absoluto también impresiona: 130.924 personas nacidas en alguna otra provincia argentina residen hoy en Santa Cruz. Son prácticamente cuatro de cada diez habitantes.
Esa cifra ayuda a entender la identidad de ciudades que crecieron aceleradamente en distintas etapas económicas, y que hoy tienen una composición social marcada por el aporte migratorio.
Los extranjeros: más de 22 mil, con Chile a la cabeza
La migración internacional representa otro capítulo central. El Censo contabilizó 22.111 residentes nacidos fuera de Argentina, equivalentes al 6,6% de la población en viviendas particulares. El promedio nacional es bastante menor: ronda el 4,2%.
Dentro de ese grupo hay una colectividad que sobresale por amplio margen: 12.616 personas nacieron en Chile, es decir, cerca del 57% de todos los extranjeros de la provincia.
La segunda comunidad más numerosa es la boliviana, con 3.910 personas. Luego aparece Paraguay, con 1.469. También se registraron residentes nacidos en Perú, Venezuela, Colombia, Uruguay, Brasil y distintos países europeos, asiáticos y de otros continentes.
El vínculo histórico con Chile sigue siendo extraordinariamente fuerte: más de uno de cada dos extranjeros que vive en Santa Cruz nació del otro lado de la frontera.
Cuándo llegaron: una migración consolidada y otra más reciente
Los datos permiten observar la antigüedad de esas corrientes. Entre los 12.616 residentes nacidos en Chile, 10.289 llegaron a la Argentina antes del año 2000. Se trata, en gran medida, de una migración histórica y ya consolidada.
La fotografía es muy distinta para la comunidad venezolana. De los 383 residentes nacidos en Venezuela, 287 llegaron entre 2010 y 2019 y otros 55 entre 2020 y 2022.
Chile continúa siendo, por enorme diferencia, la principal colectividad extranjera. Pero las corrientes más recientes tienen una composición mucho más latinoamericana y diversa.
Una provincia que no deja de crecer
Santa Cruz pasó de 273.964 habitantes en el Censo 2010 a 337.226 en 2022. El crecimiento intercensal superó el 23%, una expansión poblacional considerable.
Ese dato adquiere otra dimensión cuando se lo cruza con la fuerte caída de los nacimientos. En 2014 nacieron 6.156 chicos de madres residentes en la provincia; en 2024 fueron solo 2.696. Una reducción superior al 56%.
La provincia presenta así dos fuerzas demográficas opuestas: cada vez nacen menos chicos, pero históricamente su población creció también gracias a la llegada de habitantes desde otros lugares.
El resumen de los números
335.677 habitantes en viviendas particulares. 182.642 nacidos en Santa Cruz. 130.924 nacidos en otra provincia. 22.111 nacidos en otro país. En total, 153.035 habitantes nacieron fuera de Santa Cruz: el 45,6% de la población.
Y entre los argentinos que viven en territorio santacruceño, el 41,8% nació en otra jurisdicción, el segundo porcentaje más elevado del país.
Son cifras que explican algo que forma parte de la identidad de casi todas las grandes localidades de la provincia. Rïo Gallegos no sería la misma ciudad sin quienes llegaron desde otras provincias y desde Chile. Tampoco Caleta Olivia, Las Heras o Pico Truncado sin las migraciones vinculadas al petróleo. Ni El Calafate y El Chaltén sin las generaciones que llegaron atraídas por el turismo y decidieron quedarse.
El Censo confirma algo que la historia provincial muestra desde hace décadas: Santa Cruz no solo creció con los que nacieron acá. También la construyeron miles de personas que llegaron desde lejos y la eligieron como su lugar para vivir.