En Santa Fe, 460 mil chicos dependen del comedor escolar: por qué las cooperadoras prendieron la alarma
Ivana Pintos, de la Federación de Cooperadoras Escolares de Santa Fe, puso un ejemplo que lo dice todo: un plato de bife con puré cuesta más que lo que la Provincia gira por alumno. Con 460 mil chicos pendientes del comedor, la dirigente lanzó una advertencia que involucra a los legisladores. ¿Qué pasará con las raciones?
Con el precio de la carne por las nubes, la Federación de Cooperadoras Escolares de Santa Fe advirtió que lo que la Provincia destina por alumno no alcanza ni para cubrir el costo de un plato de comida. El monto actualizado quedó en $1.502 para comedor y $626 para copa de leche, una cifra que, según la entidad, queda corta frente a la realidad de la góndola.
La secretaria general de la federación, Ivana Pintos, lo graficó con un ejemplo concreto: un menú de bife con puré, que lleva 100 gramos de carne y guarnición de papa y calabaza. “El kilo de carne no baja de los 18.000, 22.000 pesos. Así que para 100 gramos de carne estamos hablando de 1.800, 2.200 pesos, y lo que nos da el gobierno provincial es 1.512 pesos”, señaló en diálogo con LT3.
El desfasaje es evidente: solo la porción de carne puede costar más que toda la ración que financia la Provincia. Ante ese panorama, las escuelas se ven obligadas a modificar los menúes y optar por preparaciones más económicas para poder sostener el servicio.
Una demanda que no para de crecer
Según los datos que maneja la federación, de los aproximadamente 900.000 alumnos que tiene la provincia, unos 460.000 reciben algún tipo de asistencia alimentaria en los establecimientos educativos. Y se distribuyen alrededor de 580.000 raciones de comida en todo el territorio santafesino.
Pintos remarcó que la copa de leche debería llegar a todas las escuelas públicas, tengan o no el servicio. “La copa de leche debería trasladarse a todas las escuelas públicas, porque un niño necesita al menos una colación”, sostuvo.
El problema no es solo de precios. La federación advierte que cada vez más estudiantes necesitan acceder a los comedores. Según Pintos, el Gobierno provincial incrementó cerca de un 10% la cantidad de raciones a comienzos de año, mientras que la demanda reconocida por el propio Ejecutivo ronda el 30%. Esa diferencia deja a estudiantes sin cobertura y multiplica los pedidos de establecimientos que históricamente no contaban con estos servicios.
El cierre de merenderos, un factor clave
Pintos vinculó el crecimiento de la demanda escolar con el cierre de comedores comunitarios y merenderos, que dejaron de funcionar o redujeron sus prestaciones por dificultades económicas. “Muchos comedores comunitarios han cerrado por falta de capacidad para sostener, por falta de financiamiento del Estado muchos eran sostenidos por familias solidarias que no pueden con su economía personal”, explicó.
El resultado, según la dirigente, es que una mayor cantidad de chicos depende ahora de la comida que recibe durante la jornada escolar. Y relató situaciones que muestran la necesidad de las familias: “Los chiquitos tratan de llevarse el postre para tener después para la tarde, o para llevarle a alguien de su familia un pancito”.
Mientras tanto, las cooperadoras siguen aportando recursos propios para sostener los servicios de alimentación. La dirigente celebró que el reclamo haya empezado a instalarse en la Legislatura provincial: “Hace poco leímos que la diputada Claudia Balagué también estaba hablando del tema. La verdad que nosotros festejamos enormemente que alguien hable del tema”.
Y convocó a los legisladores a involucrarse: “Invitamos a los diputados, senadores, a pensar en esto e impulsar esta medida para que el gobierno provincial empiece a atender las demandas de la sociedad”. Desde la federación insisten en que los montos deben acompañar el costo real de los alimentos y que la cobertura tiene que ampliarse para atender a los estudiantes que hoy necesitan asistencia alimentaria.