En Santa Fe las changas desaparecieron: el dato que golpea a 13.000 familias
¿Qué se terminó en los barrios más golpeados de Santa Fe y dejó a miles de familias sin el ingreso que completaba la AUH y la Tarjeta Alimentar? El dato que reveló el referente de Los Sin Techo.
La pobreza en el Gran Santa Fe subió ocho puntos en apenas seis meses y hoy alcanza al 38,6% de la población, mientras la indigencia trepa al 9,8%, según los datos que difundió el INDEC para el primer semestre de 2026. Detrás de esos números hay más de 13.000 familias —unas 60.000 personas— que atraviesan una emergencia alimentaria, según advirtió José Luis Zalazar, coordinador y referente de Los Sin Techo, en diálogo con AIRE.
El referente social puso el foco en un fenómeno que, dice, cambió la vida de los barrios más vulnerables de la provincia gobernada por Maximiliano Pullaro: la desaparición de las changas.
El fin de las changas
Pintar una casa, hacer de peón albañil, cortar el pasto. Esos trabajos ocasionales funcionaban como un ingreso complementario para las familias de menores recursos, un dinero que se sumaba a las ayudas sociales y permitía llegar a fin de mes.
"Las changas se han terminado, las changas de pintor, de peón albañil, las changas de cortar pasto. Son las changas que la clase media le daba a los sectores indigentes", señaló Zalazar.
Según su análisis, esa pérdida de ingresos profundizó las dificultades de quienes ya estaban en situación de vulnerabilidad y redujo las chances de completar el dinero necesario para cubrir lo básico.
La cuenta que no cierra
Zalazar marcó el contraste entre lo que cuesta comer y lo que entra por los programas sociales. Una familia tipo necesita alrededor de $700.000 mensuales para cubrir una canasta alimentaria, mientras que la Asignación Universal por Hijo (AUH) y la Tarjeta Alimentar no alcanzan para llegar a ese monto.
"Le faltan casi 400 mil pesos para poder alimentarse", sostuvo el referente de Los Sin Techo, que remarcó que el impacto es especialmente fuerte entre los niños y que la dificultad también alcanza a familias con ingresos que no logran superar la línea de pobreza.
Más carritos y más cartoneros
Sin changas, en los barrios crecieron otras estrategias para conseguir dinero o comida. "Lo que yo veo es que aparecieron mucho más carritos de manos, muchos más cartoneros, mucha más gente buscando basura", afirmó Zalazar.
El panorama se da en un contexto donde la pobreza del Gran Santa Fe escaló al 38,6% en el primer semestre de 2026. En el Gran Rosario, en tanto, la pobreza fue del 23,1% y la indigencia del 6,2%.
Viviendas nuevas, pero heladera vacía
El referente social también destacó que en los últimos dos años se construyeron 256 viviendas para familias que vivían en ranchos, con servicios básicos como agua, electricidad y baño.
Sin embargo, sostuvo que mejorar el techo no resuelve por sí solo el problema económico de esos hogares. "Adentro viven cinco personas que no se alimentan. Ese es el problema", afirmó.
Para Zalazar, el deterioro de los ingresos y la desaparición de las changas dejaron a numerosas familias dependiendo de las prestaciones sociales mientras les cuesta cada vez más completar el dinero para garantizar la alimentación.