En Santa Fe los comedores ya no dan abasto: "Antes venía una persona, ahora vienen familias enteras"
En Santa Fe, los comedores advierten que ya no dan abasto: "Antes venía una persona, ahora vienen familias enteras a buscar comida". Los fondos oficiales no alcanzan y la demanda no para de crecer. ¿Qué dicen desde el gobierno de Pullaro?
La crisis alimentaria en Santa Fe se profundiza y los comedores comunitarios son la primera línea del impacto. El Hogar María Auxiliadora advierte que la demanda de viandas creció de manera sostenida y que los fondos oficiales no alcanzan para cubrirla. La situación golpea directamente la gestión del gobernador Maximiliano Pullaro, en un contexto donde la falta de trabajo formal e informal empuja a más familias a buscar ayuda.
"Antes venía una persona, ahora vienen familias enteras a buscar comida", resumió Marcelo Olivares, referente de ese espacio con fuerte identidad cristiana que funciona legalmente como asociación civil no gubernamental. En diálogo con Telefé Santa Fe, el responsable del hogar explicó que los aportes de Nación y Provincia resultan insuficientes y que, para sostener la olla, dependen de la solidaridad de los vecinos que acercan verduras, harina y azúcar.
El comedor tiene un tope de 351 raciones diarias, pero la realidad lo desborda. La demanda supera cualquier cálculo previo y expone un deterioro social que ya no distingue entre barrios ni sectores.
La caída del trabajo informal, el golpe que nadie vio venir
Olivares no dudó al señalar las causas: la falta de empleo y, sobre todo, la retracción del trabajo informal. Contó que antes quienes estaban al frente del hogar conseguían el sustento diario con changas como cortar pasto o limpiar zanjas, pero esa salida se agotó. Sin ese ingreso mínimo, más vecinos terminaron golpeando la puerta del comedor.
El fenómeno no es aislado. Las estadísticas oficiales lo confirman: según datos recientes del INDEC correspondientes al primer semestre de 2026, la pobreza en la región alcanzó al 38,6% de la población, mientras que la indigencia trepó al 9,8%.
Los Sin Techo: "Le faltan casi 400 mil pesos para poder alimentarse"
José Luis Zalazar, coordinador y referente de Los Sin Techo, analizó el escenario ante AIRE y describió las dificultades que atraviesan las familias para garantizar la comida. Advirtió que la pérdida de ingresos informales —que históricamente complementaban las ayudas sociales— terminó de romper la ecuación.
Según sus números, en el Gran Santa Fe la indigencia alcanza a unas 60.000 personas, repartidas en más de 13.000 familias que hoy viven una emergencia alimentaria. Zalazar también marcó el contraste entre el costo de la canasta y los ingresos que llegan por programas sociales: una familia tipo necesita alrededor de $700.000 mensuales para cubrir una canasta alimentaria, mientras que la Asignación Universal por Hijo (AUH) y la Tarjeta Alimentar no llegan a ese monto.
"Le faltan casi 400 mil pesos para poder alimentarse", sostuvo el referente de Los Sin Techo. Y agregó que el impacto es especialmente duro entre los niños, pero que la dificultad para acceder a los alimentos también alcanza a familias que tienen ingresos y, aun así, no logran superar la línea de pobreza.