En Santa Fe ya no cierran solo fábricas: el número que explica el golpe al empleo industrial
Treinta meses de caída consecutiva, 508 empleadores industriales que dejaron de existir y un sector que se hunde casi 38%. El informe de Fisfe revela qué pasó con los puestos de trabajo en el mismo período.
La producción fabril de Santa Fe volvió a retroceder en agosto y acumula treinta meses consecutivos de caída, según el último relevamiento de la Federación Industrial de Santa Fe (Fisfe). El informe marcó una baja interanual del 1,9% y un promedio de -3,3% en los primeros ocho meses del año.
El único dato que matiza el cuadro es la medición desestacionalizada: frente a julio hubo una mejora del 2,8%. Pero la tendencia de fondo sigue en rojo, tal como la entidad viene documentando mes a mes.
Las ramas que más retrocedieron
El deterioro alcanza al 66% de las ramas industriales relevadas. El sector más castigado es el de maquinaria agropecuaria, con un desplome del 37,9% frente a agosto de 2025.
Detrás aparecen la metalúrgica, con una caída mensual del 20,4% y un acumulado del 17,4% en el año; indumentaria (-12,3%); productos de metal (-11,6%); carrocerías y remolques (-9,9%); frigoríficos vacunos (-7,9%); siderurgia (-7,8%); muebles (-5,3%) y autopartes (-4,8%).
Las excepciones son contadas: el sector lácteo creció 10,2% interanual y la molienda de oleaginosas subió 9,8%. Desde Fisfe advirtieron que ese impulso del procesamiento de soja esconde la magnitud real de la recesión: sin ese complejo, la actividad fabril provincial habría caído un 5% interanual en agosto.
Empleo y empresas: dos curvas que bajan juntas
El impacto sobre el entramado productivo se traduce en pérdida de puestos de trabajo. Datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo indican que entre diciembre de 2023 y julio de 2026 la industria manufacturera santafesina perdió 12.246 empleos registrados, al pasar de 138.251 a 126.005 trabajadores cubiertos, un achicamiento del 8,9%.
En paralelo, en el mismo período desaparecieron 508 empleadores industriales asegurados (-8,6%). La contracción golpea al mismo tiempo a los puestos de trabajo y a las unidades productivas.
El consumo de energía eléctrica de los grandes usuarios industriales aporta otro indicador en la misma dirección: cayó 5,6% interanual en agosto y acumula una merma del 18,4% frente a los niveles de 2023.
Las causas que marca la federación
Las autoridades de Fisfe atribuyen la caída sostenida a varios factores combinados: la debilidad del consumo privado, que se redujo 2,4% en el segundo trimestre; la contracción de la inversión; la parálisis de la obra pública y la construcción; y el aumento de las importaciones de bienes finales en un contexto de altos costos operativos.
Ese desbalance alcanza incluso a sectores que operan en un marco favorable, como la maquinaria agrícola, donde la producción acumulada cayó 31,2% en el año por el mayor patentamiento de equipos importados en detrimento de los de fabricación nacional.