En Santiago, 109 mil personas están en mora: la radiografía de una deuda que ya supera el billón de pesos
El 29% de los deudores santiagueños no puede pagar. Una concejal analiza las causas detrás de la mora y apunta contra las políticas económicas del Gobierno nacional.
En Santiago del Estero, 375.001 personas tienen deudas registradas y 109.104 están en mora, lo que representa el 29,09% de los deudores. La deuda total supera el billón de pesos, con más de $202 mil millones en incumplimiento. Así lo detalla un análisis de la concejal Marianella Lezama Hid, de Libres del Sur, que pone el foco en las condiciones económicas que llevaron a esta situación.
Para Lezama, la mora no es el punto de partida sino el final de una cadena: pérdida de poder adquisitivo, aumento de los gastos esenciales, menor ingreso disponible, mayor recurso al crédito, tasas elevadas y, recién después, la incapacidad de pago. "La mora es el último eslabón de esa cadena. No el primero", sostiene.
El problema empieza antes del préstamo
La concejal señala que durante los primeros meses del gobierno de Javier Milei hubo una fuerte caída del poder adquisitivo, con recuperaciones parciales y desiguales según el tipo de trabajador. Aunque la inflación se desaceleró, Lezama advierte que "que los precios aumenten más lentamente no significa que las familias hayan recuperado lo perdido".
El IPC, dice, es un promedio que no refleja el peso real de servicios como la electricidad, el gas o el transporte, cuyos aumentos golpean con más fuerza el presupuesto familiar tras la quita de subsidios. "Una familia puede escuchar que baja la inflación y sentir que cada mes tiene menos margen", explica.
El crédito como reemplazo del salario
Lezama aclara que el crédito no es malo en sí mismo, pero se vuelve un problema cuando se usa para cubrir lo que el ingreso ya no alcanza. En diciembre de 2025, el Banco Central registraba 20,3 millones de personas con financiamiento, de las cuales 14,8 millones usaban tarjetas y 11,9 millones tenían préstamos personales, con un crecimiento del 22,1% en un año.
La pregunta, según la autora, es para qué se toma ese crédito y a qué costo. Durante 2025, la tasa de los préstamos personales rondó el 70% nominal anual hasta agosto, y en septiembre saltó casi diez puntos. El BCRA calculó que las tasas reales mensuales se mantuvieron entre 4% y 5,5% en el primer semestre, por encima de la inflación.
La mora como señal de capacidad de pago
Los datos muestran un deterioro marcado: la mora bancaria de las familias pasó del 2,5% en octubre de 2024 al 12,8% en junio de 2026, mientras que entre las empresas fue del 3,5%. Según CEPA, aumentó la cantidad de endeudados, pero creció más la de quienes entraron en mora. "El deterioro de la capacidad de pago creció mucho más rápido" que la expansión del crédito, remarca Lezama.
Cuanto más pobre, más caro el crédito
Fuera del sistema bancario, la situación es más desigual. En febrero de 2026, los proveedores no financieros financiaban a 12,1 millones de personas, con una irregularidad del 26,9% en sus carteras y del 34,1% en préstamos personales. Las fintech mostraban una irregularidad del 26,2%.
El BCRA registró en febrero una tasa nominal anual promedio del 144% para préstamos personales de algunos proveedores no financieros. "Quien tiene menos capacidad económica puede terminar pagando más caro por acceder al dinero", advierte Lezama, y menciona la discusión reciente sobre Mercado Pago, aunque aclara que el problema es más amplio.
Del banco al prestamista del barrio
La concejal también alerta sobre el endeudamiento informal: el fiado, los préstamos de familiares o amigos y, en los casos más delicados, el prestamista barrial. "Cuando una familia queda afuera del crédito formal, puede terminar accediendo al dinero con menos protección", afirma, y habla de una "precarización del endeudamiento".
Santiago, un caso que explica el país
Santiago del Estero tiene niveles bajos de desocupación pero 109.104 personas en mora. Para Lezama, esto demuestra que tener trabajo no alcanza: hay que mirar qué trabajo, cuánto paga y qué permite comprar. "Se puede trabajar todos los días y no llegar a fin de mes", resume.
El efecto en la economía real
El endeudamiento de los hogares también impacta en el consumo: si las familias destinan más ingresos a pagar deudas, compran menos, y eso afecta a comercios y pymes. "El endeudamiento de los hogares no es un asunto separado de la macroeconomía. Es parte de ella", sostiene.
La responsabilidad del Gobierno
Lezama rechaza que el Gobierno de Milei reduzca la mora a un problema entre privados. "Las decisiones individuales no ocurren en el vacío", dice, y enumera: pérdida inicial del poder adquisitivo, quita de subsidios, tarifas más caras y tasas reales elevadas. "No se puede explicar el crecimiento generalizado de la mora separándolo de una política económica que deterioró ingresos", sentencia.
Para la concejal, la respuesta oficial de que "nadie los obligó a endeudarse" es una forma de gobernar que se desentiende de las consecuencias. "Cuando frente a millones de argentinos con dificultades para pagar la respuesta es que nadie los obligó a endeudarse, la insensibilidad se convierte en una forma de gobernar", concluye.