En San Francisco de Álava, un barrio de 9.000 habitantes, la pulseada por el centro vecinal tiene en vilo a los residentes: un padrón reducido y una asamblea que no reconocen. La protesta ya recorrió las calles y ahora apunta a la Justicia.
Un grupo de vecinos autoconvocados del barrio San Francisco de Álava salió a las calles para dejar en claro su rechazo a la continuidad de José Luis Ochoa al frente del Centro Vecinal. La protesta terminó con una asamblea abierta en la plaza central, donde denunciaron un proceso electoral armado a su medida y advirtieron que no piensan validar la asamblea prevista para el 10 de noviembre.
Los residentes sostienen que los reclamos formales vienen desde septiembre y que las autoridades provinciales hicieron oídos sordos. La gota que rebalsó el vaso fue la conformación de la única lista habilitada, con un padrón que consideran ilegítimo.
Un padrón que no representa al barrio
El punto más cuestionado es la metodología para empadronar. Según los manifestantes, Ochoa armó el registro a puerta cerrada, sin avisar a la comunidad, y habilitó apenas una hora en días arbitrarios de octubre. El resultado: una lista de 63 personas para un barrio donde viven cerca de 9.000 vecinos.
"El señor Ochoa está acostumbrado a hacer lo que le plazca; esta sería su sexta gestión consecutiva. Hizo un empadronamiento a puerta cerrada, sin avisar a nadie, habilitando apenas una hora en días arbitrarios de octubre. Presentó una lista de 63 personas cuando en el barrio vivimos cerca de 9.000 vecinos. Es inaceptable que 63 personas decidan el futuro de todo un vecindario", denunció Norma, una de las candidatas opositoras.
Héctor Pinto, otro de los vecinos movilizados, confirmó que las presentaciones se hicieron en tiempo y forma ante los organismos de control provincial. "Hicimos las presentaciones desde septiembre. En octubre este señor se autoeligió con una lista fantasma armada entre gallos de medianoche. Exigimos elecciones limpias, abiertas y verdaderas, no esta farsa que solo beneficia a su entorno familiar", afirmó.
Fiscalía de Estado, en la mira
Los manifestantes también apuntaron contra la Fiscalía de Estado y el área de Registro y Control de Entidades Vecinales. Les reprochan inacción deliberada y complicidad con la conducción actual. Detallaron que juntaron más de 550 firmas en una primera etapa y otras 400 en una segunda, todas presentadas por mesa de entrada, pero las respuestas oficiales llegaron tarde.
"Tuvimos una audiencia hace tres semanas y nos dijeron que no sabían nada. Recién el 5 de noviembre nos mandaron una cédula de notificación para que hagamos el descargo, sabiendo que el mandato de Ochoa caduca este martes 10 de noviembre y que la asamblea con lista única está cerrada. Para mí, en Fiscalía de Estado sabían todo y cajonearon el expediente para favorecerlo", fustigó Norma.
Plaza destruida y un centro vecinal ausente
Durante la recorrida, los frentistas mostraron el deterioro de los espacios públicos. La plaza central tiene los juegos infantiles rotos, faltan luminarias y los alambrados de los polideportivos están caídos. Para los vecinos, la responsabilidad es directa de la comisión que conduce Ochoa.
Además, aseguran que el centro vecinal funciona como un beneficio personal del dirigente y su entorno, sin dar respuestas a las necesidades cotidianas de las familias.
Qué pasará con la asamblea del 10 de noviembre
Los autoconvocados anticiparon que no reconocerán la asamblea del próximo 10 de noviembre. Avanzarán con pedidos formales de impugnación judicial y advirtieron que intensificarán las protestas si las autoridades provinciales siguen avalando lo que consideran un "virtual secuestro institucional" del Centro Vecinal.