En un centro de detención de California el agua huele a pescado y hay moho en las duchas: ahora piden multar al gobierno con US$500 por día
Una jueza federal les ordenó en julio arreglar el centro de detención del ICE en Adelanto: agua potable, comida, atención médica y cuatro horas al aire libre. Tres meses después, los abogados volvieron al tribunal con una lista estremecedora de lo que encontraron adentro.
Un grupo de abogados y organizaciones de derechos de los inmigrantes pidió a un juez federal que declare en desacato civil al gobierno de Estados Unidos y que le aplique una multa de US$500 por día por cada infracción que siga sin corregirse en el Centro de Procesamiento del ICE en Adelanto, California. La presentación se hizo el miércoles 7 de octubre y apunta contra el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), al que acusan de no haber cumplido una orden judicial dictada tres meses antes.
El pedido, según Los Angeles Times, también exige que se garanticen de manera inmediata las condiciones básicas de habitabilidad y salud dentro de las instalaciones.
Qué encontró la inspección
El litigio arranca con una resolución de julio de la jueza de distrito Sunshine S. Sykes, que obligaba a las autoridades a asegurar agua potable las 24 horas, alimentos nutritivos, atención médica adecuada, desinfección y al menos cuatro horas diarias de recreación al aire libre.
Para verificar el cumplimiento, la corte designó a dos supervisores. Uno de ellos, el encargado del área médica, denunció que le impidieron entrar al centro y consultar los expedientes clínicos.
Después, la inspectora judicial independiente Kellie Wasko elaboró un informe en el que concluyó que el centro incumplía en gran medida lo ordenado. Entre las irregularidades que detectó figuran:
- Moho y larvas de mosquitos en las duchas del edificio Oeste.
- Ductos de ventilación sucios que desprenden partículas y enferman a los internos.
- Agua de grifo con olor a pescado y sabor metálico, con cortes de suministro de tres a siete horas y al menos un caso de colapso y hospitalización por deshidratación severa.
- Moho pintado por encima en lugar de removido.
- Falta de insumos básicos, como cortinas de ducha rotas y colchones gastados.
"Los detenidos me dicen que sienten que siempre hay alguien que se resfría o enferma debido a las partículas que salen de los conductos", escribió Wasko en su informe.
El reclamo de los abogados
Rebecca Brown, abogada supervisora de Public Counsel, la firma que representa a los demandantes, fue dura con el gobierno: "El gobierno ha tenido todas las oportunidades para cumplir, y ha optado por no hacerlo".
"Eso constituye un desacato a una orden judicial federal, y como consecuencia, hay personas que están siendo hospitalizadas", agregó. Y cerró: "Exigimos que el gobierno cumpla con la orden judicial de inmediato, y solicitamos al tribunal que lo responsabilice si no lo hace".
En la presentación, los abogados reclaman medidas concretas: resolver las interrupciones del servicio de agua, hacer una desinfección profunda para erradicar el moho en duchas y ductos de ventilación, brindar atención sanitaria adecuada y permitir el ingreso inmediato del monitor médico judicial a las instalaciones y a las historias clínicas, servir comidas nutritivas e higiénicas, garantizar al menos cuatro horas diarias al aire libre y reponer colchones desgastados y cortinas de baño.
La respuesta del DHS
Un portavoz del DHS negó las acusaciones en un correo enviado a Los Angeles Times. "Cualquier afirmación de que existen condiciones precarias en el Centro de Procesamiento de ICE de Adelanto es falsa", sostuvo, y aseguró que los inmigrantes retenidos allí viven en condiciones óptimas.
"A todos los detenidos se les proporciona alimentación adecuada, agua, atención médica y tienen la oportunidad de comunicarse con sus familiares y abogados. El ICE tiene estándares de detención más estrictos que la mayoría de las prisiones estadounidenses que albergan a ciudadanos estadounidenses", expresó.
El funcionario también afirmó que su personal consume la misma agua que los residentes y las empresas de Adelanto. "Nuestro personal en las instalaciones también consume el agua junto con los inmigrantes indocumentados", escribió. "Tanto los empleados como los inmigrantes indocumentados tienen acceso a este suministro de agua las 24 horas del día, los siete días de la semana, a través de bebederos y dispensadores de agua", agregó.