En una quema de droga, el pesaje no cerraba: ocho policías irían a juicio por robar cocaína
Casi 10 kilos de cocaína y un pan de yeso para disimular el faltante: así habrían maniobrado los acusados. La fiscalía pidió llevarlos a juicio oral.
La Fiscalía Federal de Resistencia pidió que ocho efectivos de la Policía del Chaco vayan a juicio oral acusados de quedarse con parte de la cocaína que debían incinerar en un procedimiento oficial. El requerimiento, firmado por los fiscales Patricio Sabadini y Ruth Hilgenberg, fue presentado esta semana y ahora deberá ser analizado por la jueza de Garantías 1, Zunilda Niremperger.
Según la acusación, el hecho ocurrió el 18 de diciembre de 2025 durante una quema de estupefacientes en el Polígono de Tiro de la Policía del Chaco, en Colonia Benítez. Allí, parte del personal a cargo de la custodia y la incineración habría aprovechado esa función para sustraer 9 kilos y 490 gramos de cocaína.
Los imputados son Gustavo Andrés Quizama, Franco Andrés Ramírez, Néstor Ariel Urne Canteros, Gustavo Jesús Acosta, Juan Nicolás Almirón Núñez, César Alegre, Gastón Ezequiel Villalba y Francisco Lucas Leonel García. Para la Fiscalía, cinco de ellos participaron directamente de la sustracción, mientras que el comisario Alegre habría organizado la maniobra. A Villalba y García se les atribuye haber intervenido en la tenencia de la droga para su posterior venta, aunque no estaban en el lugar al momento del robo.
Un pesaje que no cerraba
La maniobra fue descubierta por Martín Innocente, secretario penal del Juzgado Federal N° 2 de Resistencia, que participaba del operativo. El funcionario notó movimientos irregulares durante el traslado de una de las cajas desde la mesa de pesaje hacia la camioneta policial. Tras ver un intercambio entre Quizama y Ramírez, pidió que se volviera a pesar el cargamento: el primer pesaje dio 8,700 kilos y el segundo, 7,585 kilos. Faltaba más de un kilo.
La requisa del vehículo permitió encontrar nueve “panes” de cocaína ocultos en distintos sectores y en una mochila de uno de los imputados. El total secuestrado fue de 9,490 kilos, con un valor de referencia en plaza estimado en 142.350 dólares. Además, en la mochila de Urne Canteros hallaron un paquete que simulaba contener droga, pero que en realidad era yeso: para el Ministerio Público, ese elemento formaba parte de un plan para reemplazar la cocaína sustraída y disimular el faltante.
Chats y una supuesta organización
La acusación también se apoya en el análisis de los celulares secuestrados. Según la Fiscalía, las pericias reconstruyeron conversaciones previas y posteriores al procedimiento en las que se menciona la próxima “quema”, la posibilidad de “rescatar algo” y contactos para colocar el material en el mercado ilegal. También habría mensajes sobre la necesidad de conseguir cinta y confeccionar los “panes” de yeso.
Para el Ministerio Público, el comisario Alegre ocupaba el lugar central: como jefe de la División Operaciones Metropolitana, habría tenido conocimiento del material que se iba a incinerar y capacidad para elegir al personal que participaría del operativo.
Penas de 8 a 15 años
La Fiscalía pidió penas de entre 8 y 15 años de prisión para los ocho acusados, además de multas, inhabilitación absoluta y costas. La más alta, 15 años, fue solicitada para Alegre, a quien se le atribuye la organización de la maniobra. Para Ramírez pidió 12 años; para Quizama, Urne Canteros y Almirón Núñez, 11 años cada uno; y para Acosta, Villalba y García, 8 años.
La acusación se presentó en los términos de los artículos 268 y 274 del Código Procesal Penal Federal, que regulan el cierre de la investigación preparatoria. Ahora, la jueza Niremperger deberá decidir si habilita el debate oral, donde la Fiscalía tendrá que sostener las pruebas de su hipótesis.