En Ushuaia hay calles que todos caminan pero casi nadie sabe qué significan
Se creía que los nombres de las calles de Ushuaia eran solo eso, nombres. Un grupo de jóvenes empezó a investigar qué hay detrás de cada uno y se topó con historias que muchos vecinos desconocen por completo.
En Ushuaia, muchos vecinos caminan a diario por calles cuyos nombres no saben qué significan. Recuperar ese sentido, rescatar la historia de los pueblos originarios y afianzar la identidad de quienes viven en la ciudad es lo que persigue “Mapeando Ushuaia”, un proyecto que lleva adelante la concejal Vanina Ojeda y que convoca a jóvenes a recorrer los barrios para reconstruir y compartir la identidad cultural del lugar.
Así lo describió el jefe del Programa Cultural de la Municipalidad de Ushuaia, Luis Comis, quien señaló que la propuesta nació hace varios años y fue mutando hasta transformarse en un ámbito de participación para las nuevas generaciones.
La frase que ordena todo
“Una frase que siempre utiliza Vanina es que uno no puede amar lo que no conoce”, contó Comis para sintetizar el espíritu de la iniciativa, centrada en poner en valor la toponimia: el origen y el significado de los nombres que identifican los lugares de la ciudad.
El trabajo arrancó en el barrio Kaupén y se enfoca sobre todo en las denominaciones ligadas a los pueblos yagán y selk'nam. Mediante videos que circulan en redes sociales, los chicos cuentan qué hay detrás de cada calle, con el respaldo del equipo municipal y los aportes de integrantes de las comunidades originarias.
El trabajo de archivo detrás de los videos
Comis también valoró la labor de Nicole Balone, coordinadora de Gestión y Difusión de la Municipalidad, responsable de la traducción y la recopilación de datos a partir de distintos libros. Ese trabajo permitió armar una base documental que sostiene los contenidos que después llegan al público.
La dimensión del desafío se entiende al mirar el mapa: según el funcionario, Ushuaia tiene más de 180 barrios. En ese entramado, infinidad de nombres forman parte del paisaje cotidiano sin que los vecinos sepan qué quieren decir. Comis recordó incluso que algunas personas que viven en calles con denominaciones de origen indígena desconocían su significado.
Homenaje sí, apropiación no
Otro de los ejes es fomentar el respeto por la identidad de los pueblos originarios y marcar la diferencia entre reconocer sus culturas y apropiarse de ellas. Con ese fin se dictan charlas y actividades de difusión que explican por qué hay que consultar antes a las comunidades cuando se las quiere homenajear o cuando se usan elementos de su patrimonio cultural.
“Es importante saber que uno puede hacer un homenaje, pero siempre consultando previamente a los pueblos, para respetar su identidad y, sobre todo, saber que son pueblos vivos, que están presentes”, remarcó Comis.
En la misma línea, consideró clave evitar que la historia indígena quede encerrada en un pasado remoto. “En los libros de historia encontramos la palabra ‘habitaban’, por ejemplo, y ellos están, habitan”, afirmó. Además subrayó la profundidad histórica de los selk'nam y los yagán en Tierra del Fuego y la necesidad de una mirada que abarque tanto su legado como su presente.
Ocho jóvenes frente a cámara
El grupo estable de “Mapeando Ushuaia” lo componen ocho jóvenes que aparecen en los videos, aunque hay más colaboradores. El equipo adulto se encarga de los guiones, la investigación y el acompañamiento técnico; los participantes le ponen su impronta y traducen los contenidos al lenguaje de las plataformas digitales.
Los materiales se publican en Instagram, Facebook y TikTok, y la idea es sumar entrevistas para profundizar en las historias y experiencias de referentes locales.
Para Comis, el valor de la propuesta está en aportar a una historia compartida, que no deje afuera a quienes llegaron a la ciudad desde otros lugares. “Mapeando aporta eso, de hablar de una historia viva y que nos incluya a todos”, cerró.