Encendió la parrilla y el calor traspasó la medianera: el ambiente de al lado terminó consumido por las llamas
¿Cómo puede un asado terminar incendiando el estudio de música de la casa de al lado? Los bomberos explicaron el mecanismo que nadie esperaba y que dejó pérdidas millonarias.
Un incendio sorprendió a los vecinos de la calle Perito Moreno, entre Pueyrredón y Castelli, durante la noche del sábado en Rawson. El fuego se inició en un estudio de música y tuvo un origen poco habitual: el calor de un asado que se estaba haciendo en la casa lindera.
Así lo explicó el suboficial mayor del Cuartel de Bomberos Voluntarios capitalino, Gustavo Muñoz, quien detalló que las dos propiedades pertenecen a hermanos y están separadas por una pared medianera. El calor de la parrilla encendida en una de las viviendas se transmitió por conducción a través de ese muro y llegó al ambiente contiguo, acondicionado como estudio musical.
El revestimiento acústico, el combustible perfecto
La temperatura acumulada en el interior del recinto encontró material altamente inflamable: el revestimiento acústico del estudio, compuesto por telas, frazadas y colchones. Ese contacto desencadenó el avance rápido de las llamas en una de las esquinas de la habitación.
Las dotaciones de bomberos lograron controlar la situación y evitaron que el fuego se propagara al resto de la casa. Sin embargo, los daños materiales fueron importantes: entre el 60 y el 70 por ciento del espacio afectado quedó destruido, con pérdidas de consideración en equipos musicales e instrumentos.
Dos dotaciones y una reacción vecinal
En la emergencia trabajaron dos dotaciones del cuerpo activo capitalino: una unidad de ataque rápido con tres efectivos y el móvil número cuatro con seis bomberos. Después de las tareas de extinción, ventilación y enfriamiento de la estructura, el personal calificado dejó el área fuera de peligro.
No se reportaron personas heridas ni damnificados por inhalación de humo. Los vecinos del sector se alarmaron y, en un primer momento, intentaron colaborar con mangueras domésticas para frenar las llamas.