Encerrados 23 horas por día en celdas de 3x4: la Justicia intervino y cambió las reglas en una comisaría
Seis presos de la Seccional Sexta de Comodoro Rivadavia reclamaron por las condiciones de encierro y la Justicia terminó fijando un cambio que podría llevar el recreo de una hora a siete. La jueza Mariel Suárez quedó otra vez en el centro de la escena.
La jueza de Ejecución subrogante Mariel Suárez intervino este lunes en una audiencia judicial en la que se acordó ampliar de manera progresiva las horas de recreo de un grupo de detenidos alojados en la Seccional Sexta de Comodoro Rivadavia. Hasta el momento, los internos contaban con apenas una hora diaria para realizar tareas de aseo, limpieza y esparcimiento.
El planteo surgió luego de que seis internos presentaran un reclamo formal durante el fin de semana por la escasa cantidad de horas de esparcimiento. Tras una visita de integrantes de la Defensa Pública a la dependencia policial, se constató la situación y se impulsó una audiencia para buscar una alternativa.
El encuentro se realizó en la Oficina Judicial y contó con la participación de la Fiscalía, un representante del Ministerio de Seguridad, autoridades de la Unidad Regional, el segundo jefe de la Seccional Sexta, integrantes de la Defensa Pública y cuatro de los internos.
Qué dice la ley y por qué no se cumplía
El abogado de la Defensa Pública, Julián Pulgar, explicó a Crónica que la Ley de Ejecución contempla determinados períodos destinados al aseo, la limpieza, las visitas y el esparcimiento de las personas privadas de su libertad.
“Esto no estaba teniendo lugar porque los oficiales de la Policía mencionaban no tener recursos”, señaló el defensor. A esa situación se sumaron dificultades de convivencia entre algunos internos, lo que, según explicó, complica la organización de los recreos ante la falta de personal policial suficiente para mantener el orden.
Cómo será la ampliación de las horas de recreo
De acuerdo con lo informado por la Defensa Pública, durante la audiencia se acordó comenzar a extender progresivamente el horario de salida de las celdas durante la tarde.
Pulgar indicó que los detenidos tenían hasta ahora una hora diaria para realizar distintas actividades y que la propuesta apunta a ampliar ese período de manera gradual. Según explicó, el objetivo es que puedan pasar de un esquema de aproximadamente una hora a contar eventualmente con hasta seis horas adicionales de recreo por día.
El defensor señaló que uno de los internos considerados conflictivos dejará esa dependencia el jueves 17 de septiembre, lo que podría facilitar la implementación del acuerdo para el resto de los alojados.
A modo de ejemplo, explicó que quienes actualmente tienen un horario de 16 a 17 podrían llegar progresivamente a permanecer fuera de sus celdas entre las 16 y las 22. Sin embargo, aclaró que la extensión estará sujeta a las características y competencias correspondientes a cada una de las personas detenidas.
“La jueza Suárez fue muy diligente en esto de buscar una solución, una alternativa”, sostuvo Pulgar, quien remarcó que desde la Defensa Pública se planteó la necesidad de evitar un deterioro de las condiciones de alojamiento y garantizar los derechos de los internos.
El abogado también puso el foco en el objetivo de resocialización previsto para las personas privadas de su libertad. “Las cárceles no son para castigo, uno lo que busca es la resocialización”, afirmó, y advirtió que permanecer cerca de 23 horas por día dentro de una celda puede generar un deterioro importante.
En ese sentido, explicó que la intención es que los detenidos puedan salir de espacios reducidos —mencionó celdas de aproximadamente 3 por 4 metros— para desarrollar actividades de aseo, recreación y esparcimiento.
La Defensa Pública señaló además que la situación se encuentra atravesada por la superpoblación en los centros de detención. Pulgar estimó que actualmente hay alrededor de 277 o 278 personas privadas de su libertad, circunstancia que reduce las posibilidades de concretar traslados cuando aparecen planteos vinculados con las condiciones de alojamiento.
Quién es Mariel Suárez, la “jueza del beso”
La intervención de Suárez en este expediente vuelve a poner en escena a la magistrada, cuyo nombre adquirió notoriedad pública a partir de un episodio ocurrido en 2022. Ese año se conocieron grabaciones de cámaras de seguridad del Instituto Penitenciario Provincial de Trelew que mostraban a Suárez durante visitas a Cristian Omar “Mai” Bustos, un interno condenado por delitos de extrema gravedad. Las imágenes registraron, entre otras escenas, abrazos y besos entre ambos.
Aquellos registros generaron una fuerte repercusión pública y derivaron posteriormente en una investigación administrativa y en el proceso de jury contra la magistrada. En noviembre de 2023, Suárez fue destituida por una votación de tres votos contra dos.
Sin embargo, en junio de 2026, el Superior Tribunal de Justicia de Chubut declaró nula la sentencia que había dispuesto su destitución y ordenó su restitución en el cargo. La decisión fue unánime y estuvo fundada en irregularidades vinculadas con el procedimiento del jury y las garantías de imparcialidad, no en una determinación sobre los hechos que habían originado la investigación contra la magistrada.
El máximo tribunal provincial consideró que la participación de Daniel Báez en distintas etapas del proceso —desde la elaboración del sumario hasta su intervención en el Tribunal de Enjuiciamiento y el voto que terminó definiendo la destitución— había comprometido la validez del procedimiento.
De esta manera, la resolución de junio de 2026 anuló aquella sentencia por cuestiones estrictamente procesales y dispuso la restitución de Suárez. Este antecedente es independiente del reclamo actual de los detenidos por las horas de recreo en la Seccional Sexta, que se originó en un planteo de la Defensa Pública sobre las condiciones de alojamiento y esparcimiento.