Encontraron la casa cerrada como la dejaron, pero adentro no quedó nada igual
Oscar y su hermano pasaban cada dos días por la casa familiar en El Resguardo. Un día llegaron y las puertas estaban cerradas, igual que siempre. Lo que había adentro ya no era lo mismo.
Dos hermanos que visitaban día por medio una vivienda familiar en barrio El Resguardo, en la ciudad de Formosa, se toparon con una escena que no esperaban: desconocidos habían entrado, se llevaron varios objetos de valor y dejaron el lugar lleno de destrozos. La propiedad está ubicada en la zona de las calles Santos Mariguetti y Gorleri.
Uno de los damnificados, Oscar, contó que la rutina era siempre la misma: pasar cada dos días por la casa. Fue en una de esas visitas cuando descubrieron que personas ajenas a la familia habían estado adentro y habían forzado y roto distintos sectores del inmueble.
Qué se llevaron
Entre los elementos sustraídos, Oscar mencionó un aire acondicionado de ventana, un tubo de gas, un ventilador de gran tamaño y un televisor que, si bien ya tenía algunos daños, también terminó en manos de los intrusos. Además, rompieron otro equipo de aire y arrancaron todos los cables de la instalación eléctrica, incluidos los enchufes.
La lista sigue: vajilla, una batidora y otros objetos de la casa. Lo que no pudieron llevarse quedó dañado, como un lavarropas y varios muebles.
El detalle que más indignó a la familia
Pero lo que más bronca les generó no fue solo lo material. Según relataron, los autores dejaron ropa interior y defecaron en algunos platos que había en la propiedad. Un gesto que, para los damnificados, habla del desprecio con el que actuaron.
Las puertas, en tanto, quedaron cerradas tal como las habían dejado los dueños. Ese dato encendió las sospechas: creen que los autores podrían haber estado observando los movimientos de la familia y aprovecharon el momento en que no había nadie para entrar.
La sospecha del cobre
Oscar consideró que uno de los objetivos principales del robo pudo haber sido la sustracción de cables, por el cobre que contienen. Aunque fue claro al aclarar que se trata de una sospecha, vinculó lo ocurrido con otros hechos de robo registrados en la ciudad en los últimos tiempos.
Tras descubrir la escena, los damnificados se comunicaron con la Policía y aguardaban la llegada de los efectivos. También anticiparon que van a tomar medidas de seguridad más estrictas para resguardar la vivienda y evitar nuevos ingresos.
El pedido al barrio
Los hermanos solicitaron mayor presencia policial en El Resguardo. Según manifestaron, la zona viene registrando hechos de inseguridad y, si bien hay períodos con más patrullaje, consideran que la vigilancia no se sostiene de manera constante.
Para los damnificados, el refuerzo de los recorridos les permitiría sentirse más protegidos y respaldados frente a una situación que, más allá de las pérdidas materiales, les dejó preocupación por la seguridad de la familia y de la propiedad.