Encontraron papeles de 1833 que revelan un detalle inesperado sobre Malvinas
Los documentos de 1833 hallados en Santiago del Estero tocan de cerca la memoria de todos los argentinos, pero hay un detalle en el papel que todavía nadie puede explicar del todo.
El Archivo Histórico de Santiago del Estero localizó documentos oficiales de 1833 vinculados con la ocupación británica de las Islas Malvinas. El hallazgo se produjo en la sección Correspondencia del organismo, donde están indexadas comunicaciones entre autoridades santiagueñas, porteñas y de otras provincias.
La búsqueda arrancó después de que se conociera la aparición en Tucumán de material relacionado con los mismos hechos. Según contó a Radio Universidad el director del Archivo, Juan Manuel Víaña, tiempo atrás un integrante del equipo había advertido referencias a Malvinas mientras se elaboraban los índices. Ese dato permitió orientar la pesquisa hasta dar con los legajos, organizados por año y mes.
Qué dicen los documentos
El primero de los escritos está fechado el 15 de enero de 1833, apenas días después de la ocupación británica ocurrida a comienzos de ese mes, y contiene información sobre las actuaciones del Ministerio de Relaciones Exteriores ante la situación en las islas.
El segundo, del 22 de enero, incluye el reclamo dirigido al representante británico y describe aspectos de la ocupación: el desembarco de las fuerzas, el retiro de la bandera argentina y el izamiento de la británica. También menciona a la corbeta HMS Clio y aporta detalles de lo ocurrido en la Isla Soledad, incluso el horario en que se produjo el desembarco.
Víaña destacó que se trata de documentos oficiales de relaciones exteriores y señaló que, por sus características, probablemente existieron copias remitidas a distintas provincias.
El papel y la tinta como pistas
Durante la entrevista, el director del Archivo explicó cómo se analiza la antigüedad del material. Al colocar el papel a trasluz aparecen marcas de agua, una de ellas fechada en 1824, además de la identificación de la empresa fabricante. A eso se suman las características de la tinta y las firmas originales.
Uno de los documentos lleva la inscripción “Copia número dos”. Víaña aclaró que todavía no se pudo determinar si esa denominación corresponde al ejemplar remitido a Santiago del Estero o a una nomenclatura usada por las autoridades de la época.
Otro punto que llamó la atención de los investigadores es el uso de la denominación “República Argentina” en documentación de 1833. En aquellos años, explicó Víaña, era habitual referirse a la Confederación Argentina. Como hipótesis, planteó que esa denominación podría haber buscado expresar ante Gran Bretaña un reclamo que comprendiera al conjunto de las provincias.
Preservación y acceso
Tras localizar el material, el equipo lo transcribió y comunicó el hallazgo a las autoridades provinciales. Luego la documentación fue remitida a la Cancillería argentina. Los documentos también se digitalizaron, lo que permite preservar los originales y facilitar su consulta en la sala con computadoras del Archivo.
El organismo funciona en el inmueble de la antigua casa de Andrés Chazarreta y conserva un patrimonio que se remonta a los tiempos fundacionales de Santiago del Estero. La digitalización es uno de sus principales desafíos: Víaña estimó que completar el proceso sobre todo el acervo requeriría alrededor de 25 millones de fotografías, mientras que hoy hay digitalizadas aproximadamente 450.000 hojas de expedientes.
Volver a las fuentes
Víaña recordó que años atrás aparecieron actas originales vinculadas con la autonomía de Santiago del Estero, que estaban entre las páginas de antiguos volúmenes de actas capitulares. Fueron encontradas a partir de una revisión minuciosa.
El director del Archivo subrayó la importancia de que estudiantes e investigadores se acerquen a estos espacios y trabajen con fuentes primarias, capaces de aportar nuevas perspectivas incluso sobre hechos con una extensa producción historiográfica. A casi dos siglos de la ocupación británica, la documentación conservada en Santiago del Estero permite volver sobre enero de 1833 y dimensionar el valor de los archivos para preservar la memoria.