Encontró una vasija en Salavina y lo que guardaba adentro la conecta con los tonocotés
Un vecino de Salavina desenterró una vasija que podría reescribir parte de la historia de la zona. Lo que la pieza revela sobre los pueblos originarios tiene en vilo a los investigadores, pero hay un detalle que todavía no se puede confirmar.
Un vecino de Rubia Paso, en el departamento Salavina, desenterró una pieza de alfarería que podría remontarse a los pueblos originarios que habitaron el corredor del río Salado. El hallazgo, realizado por Aldo junto a su cuñada Paula, volvió a poner el foco sobre la riqueza arqueológica de esa zona de Santiago del Estero.
La vasija apareció en una localidad que forma parte de un territorio con una historia ancestral profunda, marcada por la presencia de comunidades que ocuparon esas tierras antes de la llegada de los colonizadores.
Qué encontraron y por qué importa
Se trata de una pieza de alfarería que remite directamente a los pueblos originarios de la región, como los tonocotés y los sanavirones, dos comunidades que integran la historia ancestral del territorio santiagueño.
Este tipo de objetos puede aportar información valiosa sobre las costumbres, las formas de vida y las prácticas culturales de quienes habitaron esas tierras. Cada fragmento, cada forma y cada técnica de cocción cuentan algo de un pasado que muchas veces queda sepultado bajo el suelo.
Sin embargo, para determinar con precisión su antigüedad, su procedencia y su significado, es indispensable la evaluación de especialistas en arqueología. Sin ese análisis, cualquier conclusión sobre la pieza queda en el terreno de la hipótesis.
El valor de preservar lo que aparece
Más allá de su valor material, el hallazgo abre una oportunidad para pensar en la importancia de proteger los vestigios del pasado y mantener viva la memoria de los pueblos originarios.
La conservación de estas piezas contribuye a resguardar una parte fundamental de la identidad cultural y de la historia de Santiago del Estero, una provincia con un patrimonio arqueológico que todavía guarda secretos bajo tierra.
Ante descubrimientos de este tipo, los especialistas recomiendan evitar manipular o trasladar los objetos sin asesoramiento especializado y dar intervención a las autoridades competentes. Ese procedimiento es clave para favorecer la preservación y el estudio de las piezas, que de otro modo pueden perder información irreemplazable.
El hallazgo en Rubia Paso vuelve a mostrar que el patrimonio santiagueño no está solo en los museos: a veces aparece a ras del suelo, en medio de una recorrida cotidiana.