Encuesta revela un dato que sorprende: Milei es considerado un problema mayor que el peronismo
¿Qué piensan realmente los argentinos sobre los mayores problemas del país? Una encuesta reciente de la Fundación Pensar arroja un resultado que pocos esperaban y que pone en jaque la narrativa oficial. Descubrí el dato que dejó helados a los analistas.
Un estudio de la Fundación Pensar sobre la coyuntura nacional arroja resultados que desafían la narrativa política dominante. La economía, los salarios bajos y el desempleo encabezan las preocupaciones, pero hay un nombre que aparece como un “problema” más señalado que figuras históricas de la oposición. Los detalles del informe “Verano 2026” muestran una ciudadanía más enfocada en su bolsillo que en la grieta.
¿Qué preocupa realmente a los argentinos?
La analista Mora Jozami, responsable del trabajo, destacó que la cuestión económica concentra el núcleo de las preocupaciones. Según sus palabras, la segunda etapa de la gestión encuentra a la ciudadanía “menos movilizada por la confrontación política y más atravesada por la experiencia económica cotidiana”.
Esto se refleja en números concretos. Al preguntar por el “principal problema del país”, un 23% señaló “la economía en general”. Le siguen los “bajos salarios” con un 13% y el desempleo con un 11%.
Sin embargo, el dato llamativo aparece más abajo en el ranking. El presidente Javier Milei quedó en el sexto lugar, con un 4%, siendo señalado como un problema. Este porcentaje lo posiciona por encima de “los políticos” en conjunto (3%), Cristina Kirchner (3%) y el peronismo (3%).
La aprobación del Gobierno y la esperanza a futuro
La encuesta también midió la aprobación al gobierno de Javier Milei, que se mantiene en un 51%. No obstante, los expertos señalan que este crédito “está depositado más en la expectativa de mejora futura que en la experiencia cotidiana”.
De hecho, son más los que creen que estarán mejor en el futuro que quienes efectivamente dicen estar mejor que hace un año. Un 48% de los entrevistados reconoce tener un “estado de ánimo negativo” de cara al futuro, frente a un 44% que “siente esperanza”.
En este contexto, se plantea una clara diferencia de opiniones sobre la capacidad de gestión. Un 43% de los encuestados dijo que “el gobierno no tiene la capacidad para solucionar” los problemas, frente a un 36% que cree que el gobierno “sabe como resolverlos”. Un 16% más optimista considera que “el gobierno está resolviendo los problemas”.
La mirada en el año próximo y la inflación
Consultados sobre cómo estará la situación económica el año que viene, los números prácticamente se repitieron, lo que demuestra posturas firmes. Un 40% afirma que mejorará, un 36% que empeorará y un 19% que se mantendrá igual.
Donde los porcentajes quedan prácticamente igualados es frente a la pregunta: “lo peor… ya pasó, está pasando o va a pasar”. Un 32% afirma que “ya pasó” frente a un 33% que respondió “va a pasar”, con un 28% para el cual “está pasando”.
La encuesta luego se centra en la inflación. Dos de cada cinco argentinos reconocen que la inflación sigue bajando, pero existe un “desfasaje entre la percepción de la capacidad del gobierno para ordenar la economía en general y su eficacia para resolver los problemas personales y familiares”.
Esta dualidad se refleja en la pregunta: “¿Siente que la inflación está bajando?”. El 55% de los entrevistados respondió “no”, y solo un 40% se inclinó por el “sí”.
El ajuste en el hogar y el perfil del apoyo
Un punto clave que señala la encuesta es que muchos argentinos (66% de los consultados) debieron resignar servicios, salidas y bienes de consumo para poder llegar a fin de mes. Más de la mitad confesó que no le alcanza el sueldo, y ese promedio sube hasta rozar el 60% en personas de 50 a 65 años.
Otro dato a tener en cuenta es que, según los números obtenidos en esta investigación, el principal respaldo al gobierno está entre los jóvenes (especialmente entre los varones) y los sectores de alto nivel socioeconómico.
La crítica de Lacunza al Indec
El informe de la fundación Pensar incluyó una columna del exministro de Economía, Hernán Lacunza, quien cuestionó que el Gobierno interrumpiera la actualización del IPC del Indec. “La estadística oficial es un bien público. No pertenece al gobierno de turno. Mucho menos a un funcionario”, expresó el exfuncionario.
Lacunza señaló que el índice de inflación es un insumo para que familias y empresas tomen mejores decisiones de consumo, ahorro e inversión. “Por eso, lo único relevante a la hora de evaluar un cambio metodológico es si la nueva fórmula es más precisa que la anterior”, remarcó, y fue contundente: “Como la pauta cultural y tecnológica va evolucionando, periódicamente hay que actualizar la canasta de precios de bienes a monitorear, a fin de incorporar los celulares y dejar de lado la iluminación a vela”.