Ensaya en el Colón, se va a su casa y no vuelve: el adiós a un Oscar que San Juan no olvida
¿Qué dijo Eugenio Zanetti sobre San Juan en su última visita a la provincia? El artista que ganó un Oscar y trabajó en el Teatro del Bicentenario dejó una frase que hoy resuena distinto.
El viernes por la tarde, Eugenio Zanetti ensayaba Los cuentos de Hoffmann en el Teatro Colón. En un momento empezó a sentirse mal. Volvió a su domicilio, se descompensó y murió. Tenía 79 años. La noticia golpeó fuerte en San Juan, donde el artista había construido un vínculo que duró siete años.
El Teatro del Bicentenario lo despidió en sus redes con un mensaje cargado de pesar: "Con profundo pesar despedimos a Eugenio Zanetti, destacado director de escena, artista y referente de la cultura, cuya mirada, sensibilidad y talento dejaron una huella en la historia artística de nuestro Teatro".
El coliseo sanjuanino recordó que su vínculo acompañó "momentos fundamentales" de su trayectoria, con participaciones en grandes producciones operísticas como La Flauta Mágica, Don Carlo y Pagliacci. La relación con la provincia se extendió desde 2018 hasta 2025.
De Córdoba a Hollywood, con un Oscar en el medio
Nacido en Córdoba en 1946, Zanetti fue un artista imposible de encasillar: escenógrafo, director de arte, dramaturgo, pintor y director de cine. Se formó primero en arquitectura y dio sus primeros pasos en el cine en Italia, bajo las órdenes de Pier Paolo Pasolini en Medea (1969).
Durante más de cinco décadas firmó puestas memorables en el teatro independiente y comercial argentino, con el Teatro Colón como uno de sus escenarios predilectos. En los años 80 se radicó en Estados Unidos y se convirtió en una figura clave de Hollywood como diseñador de producción.
Su consagración llegó en 1996, cuando ganó el Premio Oscar a la Mejor Dirección de Arte por Restauración. Cuatro años después, en 2000, volvió a ser nominado por la Academia por el universo visual de Más allá de los sueños.
Las charlas con DIARIO DE CUYO y una frase que lo definía
En cada visita a San Juan, Zanetti atendió a este medio. Personal, predispuesto, generoso con su tiempo, dejó definiciones que retratan su forma de ver el arte y la vida. El primer contacto fue en 2018, cuando llegó por Don Carlo.
"Estoy siguiendo esta puesta que se originó en el Teatro Colón, a la que quiero mucho. Uno va cuidando a los hijos a medida que crecen", dijo entonces.
Sobre la ópera, aseguraba que le daba "una enorme libertad" y que podía hacer lo que quería "¡salvo cambiar la música, claro!". Sobre su perfil multifacético, sentenciaba: "Creo que no hay ninguna diferencia entre pintar un cuadro, dirigir una ópera o hacer una película… Es la mirada".
Esa mirada era, para él, una herramienta central. Citaba a Proust para explicarlo: "Quiero cambiar mis ojos, quiero ver con ojos nuevos los viejos paisajes". Y sobre el éxito, era tajante: "El éxito no existe. Existe el suceso económico y no tiene nada que ver con el trabajo artístico".
También dejó su definición más personal: "Un trabajador en el arte, al que le ha tocado, y por otro lado se la buscó, una vida muy movida que todavía no termina, ¡espero!; que le tocó estar en lugares que alientan la fantasía; y que como dije alguna vez, y es cierto, es estúpidamente feliz".
Del Teatro del Bicentenario destacaba la libertad de trabajo: "Acá podremos trabajar con mucha creatividad, de pronto teatros importantes como La Scala de Milán y otros del mundo, tienen sus presiones políticas. En cambio, aquí tendré un ámbito total de libertad y eso no es algo menor".
Y de San Juan, guardaba una imagen: "Me recuerda a Córdoba cuando era chico. Tiene todavía una cosa de la provincia de antes, la amabilidad de la gente, los tiempos…".