Enterraron a su bebé sin avisarle y 40 años después una medallita destrabó todo
Le dijeron que su bebé había muerto y que el cuerpo quedaba para estudio. Nadie se lo entregó. Cuatro décadas después, una medallita en una cripta del Cementerio de la Capital le devolvió una certeza que el hospital y dos certificados le habían negado.
Una mujer mendocina esperó cuatro décadas para saber qué había pasado con el hijo que dio a luz en el hospital Lagomaggiore. La respuesta apareció, según informó Los Andes, en la cripta 16 del Cementerio de la Capital, donde fueron hallados restos que ella misma reconoció a partir de una medallita de nacido vivo.
El operativo se realizó por orden del Juzgado Federal 3 de Mendoza, a cargo de Marcelo Garnica, en una causa que instruye el fiscal Fernando Alcaraz. La mujer, identificada apenas como F. S., había dado a luz en septiembre de 1986 y nunca recibió el cuerpo del bebé.
La búsqueda entre las criptas
Los investigadores ya habían recorrido el cementerio en otras oportunidades. En esta ocasión revisaron las criptas 15 y 16, y fue en la segunda donde aparecieron los restos. Diario NDI precisó que el hallazgo es un elemento clave de la causa, aunque todavía resta determinar la identidad del bebé, reconstruir las circunstancias de su muerte y establecer cómo llegaron los restos hasta ese lugar.
El reconocimiento de la madre es un dato central, pero falta la confirmación pericial. F. S. ya había entregado su muestra genética al Banco de Huellas Genéticas de Mendoza, según consignó Los Andes.
Un parto, una versión y dos certificados que no cierran
Diario Uno había reconstruido que el bebé nació el 3 de septiembre de 1986, después de un embarazo de alto riesgo y una internación prolongada de la madre. Ella sostiene que lo vio nacer con vida y que luego nadie le permitió verlo. Le dijeron que había muerto y que el cuerpo "quedaba para estudio".
La documentación suma sospechas. Los certificados de nacimiento y de defunción comparten el mismo número de DNI, pero registran horarios incompatibles: el niño figura como fallecido antes de nacer. Su abogado, Carlos Varela Álvarez, lo había advertido en una entrevista con Radio Post que recogió Memo en agosto de 2025: la partida de defunción es anterior a la de nacimiento y ahí "ya empezamos con problemas".
El largo camino hacia la Justicia Federal
El reclamo de F. S. pasó primero por la Justicia provincial, donde la causa terminó archivada. Con el asesoramiento de los abogados Enoc Ortiz, Carlos Varela Álvarez y Milagro Baztan se logró el desarchivo y la denuncia pasó al fuero federal, que la aceptó en agosto de 2025.
Varela Álvarez explicó a Memo una limitación del fuero provincial: sin imputado, los casos no llegan a juicio. Por eso se impulsó un Juicio por la Verdad, una vía que permite investigar aunque haya pasado mucho tiempo. El letrado valoró además el dictamen de Alcaraz, que a su criterio mejoró la presentación original, y señaló que el fiscal planteó que el delito podría no estar prescripto si quienes firmaron certificados falsos eran funcionarios públicos.
De acuerdo con Los Andes, este es el primer caso en Mendoza investigado como Juicio por la Verdad en democracia. El fundamento legal es la Ley 27.372 de derechos de las víctimas, vigente desde 2017, apoyada en tratados internacionales como la Convención Interamericana sobre Desaparición Forzada.
Qué viene ahora
El dictamen inicial de Alcaraz encuadró los hechos como posible sustracción y ocultamiento de un menor, alteración del estado civil y falsedad ideológica de documento público. Con los restos ya hallados, será el juez Garnica quien defina el rumbo de la investigación, que apuntará a autoridades, médicos y empleados que trabajaron en el hospital en los años ochenta.
El camino probatorio es difícil. Varela Álvarez recordó que en 2006 se quemaron las historias clínicas del Lagomaggiore, algo que calificó de sospechoso y que se pidió investigar, de modo que quedan sobre todo la memoria testimonial y poca documentación. También señaló que en la Justicia provincial se investigaron más de cien casos similares.
Los Andes agrega que existen otras denuncias por hechos ocurridos entre 1980 y 1990 en el mismo hospital, y que el abogado cree que este avance puede abrir la puerta a nuevas causas. Aunque los delitos estén prescriptos y nadie vaya a la cárcel, como explicó Diario Uno sobre los Juicios por la Verdad, lo que busca la madre es saber qué pasó. Después de cuarenta años, ya puede despedirse de su hijo.