Entraron a controlar los boliches y lo que encontraron adentro los dejó sin palabras
La noche en que los controles llegaron a los boliches de Río Gallegos, los inspectores se toparon con algo que no esperaban. Lo que encontraron adentro de un local del centro obligó a intervenir a la Guardia de Niñez.
Un operativo nocturno en distintos locales de Río Gallegos terminó con ceses de actividad por irregularidades edilicias y de seguridad, además de la intervención de organismos de Niñez por la presencia de menores de edad.
El procedimiento fue realizado en conjunto por efectivos de la Policía de Santa Cruz, a través de la Superintendencia de Policía de Seguridad, junto con áreas del Municipio de Río Gallegos y del Gobierno provincial.
Entre las dependencias intervinientes estuvieron la Dirección General de Operaciones, comisarías locales, División Canes, Bomberos, Infantería y Narcocriminalidad. También trabajaron agentes de Comercio Municipal, la Dirección Provincial de Inspección del Trabajo y la Guardia de Niñez, Adolescencia y Familia.
¿Qué hallaron en los locales?
Durante las inspecciones se detectaron, según la información difundida tras el procedimiento, extintores vencidos, falta de suministro de agua en sanitarios y deficiencias en tableros eléctricos. Ante estas condiciones, personal de Inspección del Trabajo y Bomberos dispuso ceses de actividad.
La información conocida hasta el momento no detalló cuántos establecimientos fueron alcanzados por esas medidas ni identificó los locales donde se detectaron las irregularidades.
35 menores en un local bailable del centro
Uno de los procedimientos se realizó en un local bailable de la zona céntrica de Río Gallegos, donde se constató la presencia de 35 menores de edad fuera del horario permitido.
Según se informó, la situación fue considerada una infracción a la Ordenanza Municipal N.º 8.072/18. Personal de Comercio dispuso el cese de actividad y tomó intervención la Guardia de Niñez, Adolescencia y Familia.
Los adolescentes quedaron bajo resguardo hasta ser entregados a sus progenitores o responsables.
Un adolescente de 17 años fue llevado a la Comisaría Primera
Durante la intervención en ese establecimiento también fue trasladado a la Comisaría Primera un adolescente de 17 años. De acuerdo con la información difundida, la medida se produjo por un episodio calificado como presunto atentado y resistencia a la autoridad.
El joven recibió atención médica preventiva por parte de personal del Hospital Regional Río Gallegos y posteriormente se reencontró con sus tutores.
El procedimiento reunió a distintas áreas de seguridad, fiscalización comercial, trabajo y protección de la niñez. Por el momento, no se difundieron los nombres de los establecimientos inspeccionados ni se precisó si habrá nuevas actuaciones administrativas derivadas de las irregularidades detectadas.