Entraron por el techo de una verdulería y lo que hicieron con las cámaras dejó a todos en shock
Un empleado llegó a trabajar y descubrió un boquete en el techo. Los ladrones se llevaron medio millón de pesos, pero lo más perturbador fue cómo intentaron borrar sus huellas. ¿Qué encontraron las autoridades al llegar?
Un simple comienzo de jornada laboral se transformó en una pesadilla para un empleado de una verdulería en Monte Quemado, Santiago del Estero. Al llegar antes de las 8 de la mañana, descubrió que el local había sido blanco de un robo millonario. Pero lo más escalofriante no fue solo el dinero que se llevaron, sino el meticuloso plan para borrar todo rastro.
¿Qué encontró el empleado al llegar?
Mario Villalba, de 33 años, arribó ayer al local ubicado en avenida 9 de Julio, departamento Copo, con la rutina de siempre. Desde afuera, todo parecía en orden, pero al ingresar notó que algo andaba mal. Los delincuentes habían hecho un boquete en el techo para acceder al negocio, una técnica típica de los llamados 'boqueteros'.
El empleado hizo un recorrido por el lugar y se llevó la peor de las sorpresas: no solo faltaba mercadería, sino que la caja registradora estaba vacía. Los malvivientes se alzaron con un botín de 500 mil pesos en efectivo, producto de la recaudación de la venta de frutas y verduras. Además, se llevaron tres frascos de frutos secos valuados en 20 mil pesos cada uno.
El detalle que agrava el caso
Pero lo que más llamó la atención de los investigadores fue que los ladrones no se contentaron con robar. Para asegurarse de no dejar evidencias, destruyeron las cámaras de seguridad del local. Un movimiento calculado que demuestra que conocían el lugar y sabían exactamente qué hacer para no ser identificados.
La denuncia ya fue radicada en la Comisaría Nº 22 de Monte Quemado, donde se inició una investigación para dar con los responsables. Hasta el momento, no hay pistas concretas sobre la identidad de los delincuentes, pero las autoridades no descartan que se trate de una banda dedicada a este tipo de golpes.
El hecho, que ocurrió en pleno centro de la ciudad, generó preocupación entre los comerciantes de la zona, que temen ser los próximos en sufrir un ataque similar. La policía intensificó los patrullajes, pero el misterio sigue en pie.