Entre los cerros de Andalgalá buscan el pueblo que movía el Alambre Carril
Del Alambre Carril ya se conocía la obra. Lo que faltaba era quiénes la movían: entre los cerros, un poblado entero esperaba ser relevado y ahora salió a la luz.
La historia del Alambre Carril de Andalgalá ya no se limita a sus estructuras metálicas. Un equipo de investigadores avanza ahora sobre los poblados serranos que estuvieron ligados al funcionamiento de esa obra monumental, y una de las primeras paradas fue Santa Bárbara, un asentamiento antiguo enclavado entre los cerros.
El relevamiento se concretó en octubre y estuvo encabezado por David Álvarez Candal, responsable del Museo Arqueológico Provincial Samuel Lafone Quevedo. La meta no es solo describir los vestigios del sistema de transporte de minerales, sino reconstruir el entramado humano que lo hizo posible.
Qué buscan saber de Santa Bárbara
Con los datos recogidos en el terreno, el equipo intenta determinar la extensión que tenía el poblado, a qué se dedicaban sus habitantes y de qué manera se vinculaban con el trazado del Alambre Carril. La intención es recuperar tanto la historia de la infraestructura como la de las comunidades que habitaron y le dieron movimiento a esa zona de montaña.
“Hace muy poco tiempo nos ha llevado a conocer una de las poblaciones más importantes emplazadas entre los cerros, que fue la población de Santa Bárbara”, relató el investigador sobre el hallazgo.
Álvarez Candal subrayó que el estudio combina historia, geografía y patrimonio para armar una mirada integral del pasado. El propósito es poner en relación la estructura con su entorno y con las huellas de la actividad humana que se desarrolló a su alrededor.
“Nuestro estudio no solo se concentra en conocer la obra y el patrimonio legado de esa época, sino que también estamos extendiendo nuestros estudios hacia la población que habría estado involucrada en la actividad del Alambre Carril”, señaló.
La defensa de un nombre histórico
El especialista también reivindicó la denominación “Alambre Carril”, tal como aparece, según explicó, en las leyes que autorizaron su construcción y montaje y en las crónicas de la época. La obra se proyectó a comienzos del siglo XX y estuvo en funcionamiento hasta mediados de esa centuria, en el marco de la actividad minera de la región.
Las nuevas investigaciones apuntan a ampliar lo que se sabe sobre ese legado y, sobre todo, sobre las poblaciones que formaron parte de su historia.