Entre Ríos: prometieron 19 millones por biblioteca y giraron una cifra que no cubre ni un sueldo
¿Cuánto giró la Provincia para las bibliotecas populares entrerrianas cuando la ley fijaba 19 millones por institución? La cifra que reveló el presidente de la federación no cubre ni un mes de sueldo.
Las bibliotecas populares de Entre Ríos están en emergencia. Según los números que difundieron las propias entidades, los fondos que liquida la Provincia quedaron muy por debajo de lo que fija la Ley 8092, tanto en 2025 como en lo que va de 2026, y el sector salió a reclamar formalmente al Gobierno provincial.
La comparación es contundente. En 2025, el compromiso estipulado para 64 bibliotecas populares era de $5.064.630, pero lo efectivamente abonado fue de apenas $1.360.568. Al año siguiente la brecha se agrandó: sobre $19.206.196 presupuestados para 62 instituciones, los pagos concretados llegaron a solo $1.337.442.
«Menos dinero para menos bibliotecas»
Los representantes del sector resumen la situación con una consigna que circula entre las entidades: «¡Menos dinero para menos bibliotecas!». El reclamo apunta directo a las autoridades provinciales, con una exigencia concreta: «¡Gobierno de Entre Ríos, cumplan con la Ley 8092!».
Jorge Pessaro, presidente de la Federación de Bibliotecas Populares de Entre Ríos, explicó en diálogo con La Mañana de la Red (La Red Paraná 88.7) cómo debería calcularse el subsidio según la norma y dónde se produce el desfasaje.
«La ley de bibliotecas dice que el subsidio está dado por una ecuación matemática, que es el duplo de un salario de un docente que recién se inicia multiplicado por los 12 meses del año, lo que daba 19 millones por biblioteca», detalló. Y agregó: «Sin embargo, el decreto de septiembre salió con la sorpresa de que dicen que no hay crédito presupuestario y asignaron 1.337.000 pesos en concepto de todo el año; es una vergüenza».
El impacto en la vida diaria de las bibliotecas
El recorte no se queda en el papel: golpea la operación cotidiana de los centros comunitarios. Pessaro describió las consecuencias para las instituciones que tienen personal en relación de dependencia: «A la biblioteca que tiene empleado en blanco no le alcanza muchas veces para un mes de sueldo y cargas sociales; con ese monto no te alcanza para sueldo».
A eso se suma el efecto de la crisis económica sobre los ingresos propios. «Cuando la gente tiene que ajustarse en el bolsillo deja de pagar la cuota a la biblioteca, se te resienten los ingresos genuinos y tenés que salir a hacer un montón de malabarismos para mantener a flote la biblioteca», sostuvo.
Notas a Gobernación y a Cultura
La federación ya inició gestiones administrativas ante el Poder Ejecutivo provincial. «Sale una nota hoy para Gobernación y para Cultura a ver si revean la posibilidad de que paguen lo que corresponda», anticipó Pessaro.
El dirigente también apuntó contra la burocracia que, según su experiencia, demora los pagos año tras año: «Todos los años es una lucha constante para lograr que paguen, con palos en la rueda y burocracia para ir atrasando el pago».
Y sumó una preocupación patrimonial: «Mientras tenemos bibliotecas con edificios centenarios que requieren un constante trabajo de mantenimiento», cerró.