Entre Ríos supera la media del país por una bacteria que llega con la lluvia: ya son 19 los afectados
La leptospirosis avanza en Entre Ríos con una tasa que supera la media del país, y la lluvia tiene mucho que ver. Lo que encontró el boletín nacional en personas y en perros, y por qué los especialistas piden estar atentos ahora.
El Boletín Epidemiológico Nacional (BEN) confirmó que Entre Ríos acumuló 19 casos de leptospirosis en personas y 16 en perros a lo largo de 2026. El relevamiento, elaborado por el Ministerio de Salud de la Nación, abarca desde la semana epidemiológica 1 hasta la 33 y pone el foco en una enfermedad que se activa con fuerza cuando el agua se estanca.
La provincia no solo aparece en el mapa nacional: su tasa de incidencia llegó a 1,3 casos cada 100.000 habitantes, muy por encima del promedio del país, que se ubica en 0,39. Esa diferencia encendió las alarmas sanitarias en el territorio entrerriano.
Cómo se contagia y por qué la lluvia es clave
La leptospirosis la provoca una bacteria del género Leptospira, que se transmite cuando una persona entra en contacto con agua, barro o suelo contaminados con la orina de animales infectados. Las lluvias intensas, las inundaciones y la presencia de roedores multiplican las chances de exposición.
El contagio suele producirse a través de heridas en la piel o de las mucosas. Por eso los equipos de salud insisten en la prevención cuando el agua cubre calles, patios o terrenos.
El dato que preocupa: los perros también se enferman
El informe detectó 16 casos confirmados de leptospirosis canina en Entre Ríos. En todo el país se notificaron 164 casos en perros, un 76% más que en el mismo período del año anterior.
Las autoridades atribuyen ese salto a una combinación de factores: condiciones ambientales que favorecen la transmisión, mayor exposición y una mejor detección de la enfermedad. La región Centro concentró el 80% de los casos caninos del país, con Buenos Aires (84), Córdoba (28) y Entre Ríos (16) a la cabeza.
El mapa nacional de la leptospirosis humana
Entre las semanas 1 y 33 de 2026, Argentina registró 76 casos confirmados y 106 probables de leptospirosis humana. La región Centro reunió la mayor cantidad de afectados, con 143 casos, 30 más que en el mismo tramo de 2025.
Santa Fe lideró los registros regionales con 73 casos y una tasa de 1,98 cada 100.000 habitantes. La siguieron Buenos Aires, con 40 casos y una incidencia de 0,23, y Entre Ríos, con 19 casos y una tasa de 1,3.
El Nordeste Argentino (NEA) mostró la tasa más alta del país: 0,52 casos cada 100.000 habitantes, un incremento del 129% respecto de 2025. Misiones encabezó esa región con 1,03 y un aumento del 74%, mientras que Corrientes marcó 0,41 y Chaco, 0,25.
Quiénes son los más afectados
El perfil de los pacientes es claro: el 78,6% de los casos correspondió a varones y el 63% se concentró en personas de entre 20 y 49 años.
La evolución clínica no es menor. El 60% de los pacientes requirió internación hospitalaria y, entre ellos, el 27% necesitó cuidados intensivos. De los 66 casos con información sobre la fuente de infección, el contacto con roedores, su orina o sus deposiciones fue el antecedente más frecuente. También se registraron exposiciones con animales domésticos y de producción, y con ambientes contaminados.
La advertencia por El Niño y el trabajo con laboratorios
Ante las posibles consecuencias del fenómeno El Niño, el Ministerio de Salud publicó en septiembre un documento para orientar a los equipos sanitarios sobre transmisión, diagnóstico, tratamiento y prevención.
El material subraya la importancia de detectar temprano los casos sospechosos e iniciar el tratamiento antibiótico sin esperar la confirmación del laboratorio, cuando la evaluación médica lo indique. La cartera sanitaria también coordina la Red Nacional de Laboratorios de Leptospirosis con el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias “Dr. Emilio Coni”, de la ANLIS Malbrán, y mantiene acciones con el SENASA por los riesgos ligados a animales de producción y fauna silvestre.
Cómo prevenir el contagio
El BEN recordó una serie de medidas para reducir las posibilidades de infección, sobre todo en épocas de lluvias abundantes:
— Evitar el contacto directo con aguas estancadas, barro y suelos potencialmente contaminados.
— Usar botas impermeables y guantes en tareas de riesgo.
— Mantener limpios domicilios, patios y terrenos cercanos.
— Guardar alimentos y agua en recipientes cerrados para impedir el acceso de roedores.
— Depositar los residuos en contenedores adecuados y evitar su acumulación.
Los síntomas pueden incluir fiebre, dolor de cabeza y dolores musculares. Ante la aparición de estas manifestaciones después de una posible exposición, las autoridades recomiendan acudir de inmediato a un centro de salud.