Entregaban el 70% para construir su casa y terminaron sin ahorros y sin respuestas: la historia que indigna a Salta
Más de veinte familias y proveedores denuncian al arquitecto Juan Marcelo Ruiz por obras que nunca terminaron. Una de las damnificadas contó cómo perdió sus ahorros y reveló la cifra que se investiga en la quiebra: el número que maneja la Justicia es solo la punta del iceberg.
Más de veinte familias y proveedores denuncian al arquitecto Juan Marcelo Ruiz, titular de Abvancy Steel Framing, por obras que nunca se terminaron. Una de las damnificadas contó en radio cómo perdió los ahorros de toda su vida y apuntó contra la Justicia y el Colegio de Arquitectos.
El caso del arquitecto salteño Juan Marcelo Ruiz, al frente de la empresa Abvancy Steel Framing, sigue sumando capítulos de indignación. Familias que le confiaron sumas importantes de dinero para levantar sus viviendas aseguran que las obras nunca se concretaron y que hoy se encuentran sin respuestas.
La semana pasada, una de las denunciantes, Agustina, dialogó con el programa Efecto Dominó por Radio LUP 94.7 y relató su calvario. Según contó, ya son más de 20 las personas que se organizaron para reclamar, entre clientes y proveedores.
Una deuda millonaria que solo seis denunciaron
De acuerdo con el testimonio de Agustina, la deuda que se analiza en el marco del pedido de quiebra del arquitecto asciende a cifras millonarias. Sin embargo, aclaró que en esa instancia solo se presentaron seis personas.
“La deuda que estábamos reclamando, según la investigación del síndico y teniendo en cuenta que solo se presentaron seis personas, asciende a 247.371 dólares”, precisó la mujer.
Agustina también mencionó una estimación cercana a los 321 millones de pesos, aunque advirtió que el perjuicio total podría ser aún mayor porque hay otros damnificados que no se sumaron al proceso.
El sueño de la casa propia que terminó en pesadilla
Agustina es oriunda de Cafayate y junto a su familia tenía un terreno donde pensaban construir su vivienda. Se decidió por la empresa después de recibir recomendaciones de personas que habían trabajado con el arquitecto durante años.
“Seguí recomendaciones de amigas que trabajaron durante años con esta persona sin ningún problema. La constructora llevaba trabajando unos 14 años en Salta”, recordó.
Antes de contratar, viajó a la capital salteña, recorrió varias obras y finalmente firmó un acuerdo ante un juez de paz. “El pago inicial era del 70%, con un 30% de saldo al momento de la obra. Nosotros entregamos ese 70% y consta firmado ante juez de paz”, explicó.
Pese al compromiso, la construcción no avanzó como estaba previsto y la situación se complicó con el correr de los meses.
“Cerró sus oficinas, cambió el teléfono y desapareció”
Según el relato de la denunciante, en octubre de 2025 todo cambió drásticamente. “Juan Marcelo Ruiz cerró sus oficinas, cerró sus redes sociales, cambió su teléfono, se mudó de domicilio, desapareció, se llevó la plata de todos y nos dejó sin nada”, manifestó con indignación.
Fue entonces cuando Agustina decidió crear un grupo en Facebook para contactar a otras personas que estuvieran en la misma situación. “Hoy somos más de 20 denunciantes entre proveedores y familias que le entregaron dinero”, afirmó.
El dinero que había destinado a su vivienda provenía de ahorros que había reunido durante años. “En 2015 me empezaron a regalar unos dólares que fui ahorrando toda mi vida y se los di a este hombre. Cuando me di cuenta de que me habían robado mis ahorros de toda la vida, empecé a armar un grupo en Facebook”, contó.
Cuestionamientos a la suspensión de la matrícula y al proceso judicial
Agustina también expresó su disconformidad con la sanción que aplicó el Colegio de Arquitectos: la suspensión de la matrícula de Ruiz por dos años. “Estamos completamente desamparados. Ante la gran cantidad de denuncias, el Colegio de Arquitectos decidió simplemente retirarle la matrícula por dos años”, cuestionó.
En cuanto al proceso judicial, la denunciante aseguró que el arquitecto solicitó su propia quiebra, pero que durante la investigación se habrían detectado irregularidades. “El síndico en su investigación detecta que este es un pedido de quiebra fraudulenta, básicamente porque al momento de pedir la quiebra él no nos declara como acreedores ni tampoco declara el dinero recibido”, sostuvo.
Se trata de afirmaciones de la denunciante sobre el proceso, por lo que la existencia de una maniobra fraudulenta deberá ser determinada por la Justicia.
Finalmente, Agustina expresó su preocupación por la posibilidad de recuperar el dinero entregado. “Lo peor de todo es que la plata no está en ningún lado”, lamentó.
La denunciante insistió en que el principal reclamo es obtener respuestas judiciales y encontrar una solución para las familias que, según sus testimonios, quedaron sin sus viviendas y sin los ahorros que habían destinado a construirlas.