¿Entrenar todos los días es sinónimo de disciplina? La advertencia de una kinesióloga que preocupa

Una kinesióloga revela por qué entrenar todos los días puede ser contraproducente y cómo el descanso es clave para evitar lesiones. ¿Estás cometiendo este error?

· 2 min de lectura
¿Entrenar todos los días es sinónimo de disciplina? La advertencia de una kinesióloga que preocupa
¿Entrenar todos los días es sinónimo de disciplina? La advertencia de una kinesióloga que preocupa

La licenciada en Kinesiología Sofía Benvenaste, en diálogo con EL DIA, lanzó una advertencia que cuestiona una de las máximas más repetidas en el mundo fitness: entrenar a diario no siempre es saludable y el descanso es una parte fundamental del proceso.

Según la profesional, gran parte de la obsesión actual por el deporte tiene su origen en el impacto de las redes sociales. “Vemos personas que caminan diez mil pasos, toman tres litros de agua y entrenan todos los días. Pero no todo sirve para todos y tampoco todo lo que vemos refleja la realidad”, explicó.

¿Cuándo la disciplina se convierte en un problema?

Benvenaste señaló que hoy se instaló la idea de que entrenar todos los días es sinónimo de disciplina. Si bien sostener hábitos saludables es importante, el problema aparece cuando esa disciplina se transforma en rigidez y la persona deja de escuchar las señales del propio cuerpo.

En su práctica clínica, observa con frecuencia lesiones que no obedecen solamente a una mala ejecución de los ejercicios, sino a la incapacidad de respetar los tiempos de recuperación. “Muchas veces ignoramos el cansancio o el dolor como si reconocer nuestros límites fuera un fracaso”, advirtió.

El deporte como fuente de malestar

La especialista aclaró que el inconveniente no es la cantidad de entrenamiento, sino cuando toda la vida empieza a organizarse alrededor del ejercicio, la alimentación o la imagen corporal. En esos casos, el deporte deja de ser una herramienta para cuidar la salud y puede convertirse en una fuente permanente de malestar.

Las consecuencias también alcanzan la vida social. Algunas personas dejan de compartir comidas, rechazan reuniones familiares o cancelan encuentros con amigos porque interfieren con su planificación deportiva. Esa pérdida de flexibilidad termina afectando el bienestar general.

El descanso no es debilidad

Benvenaste remarcó que el descanso no es un premio ni una señal de debilidad, sino una parte indispensable del proceso de entrenamiento. El cuerpo necesita recuperarse para adaptarse a los estímulos y mejorar el rendimiento. Exigirlo constantemente, sin respetar esos tiempos, aumenta las probabilidades de sufrir lesiones y, paradójicamente, puede provocar un descenso en el rendimiento físico.

Su recomendación es abandonar las comparaciones. “El mejor deporte no es el que está de moda ni el que hacen todos. Es el que cada persona puede sostener en el tiempo, disfrutar y adaptar a su propia realidad”, concluyó.

Más para leer

El desafío del pancho doble en Quilmes: 40 segundos, $4.500 y un premio que casi nadie se lleva
Tendencias
El glamping que eligen los que quieren dormir en un domo a 60 minutos de Buenos Aires
Tendencias
La mujer del balcón en el acto de Milei en Bahía Blanca habló por primera vez: su mensaje deja a todos pensando
Tendencias
Un pueblo de 2.000 habitantes espera recibir a más de 30.000 personas por un fin de semana a puro asado
Tendencias
La fiesta que reúne a miles en Mercedes: tres días de música, tradición y el mejor salame quintero
Tendencias
Agenda bonaerense: qué fiestas populares se pueden disfrutar gratis esta semana
Tendencias