Entró a Gran Hermano con un detalle que no pasó desapercibido y ahora revelan cuánto podría haber ganado
Ingresó cantando y con cajas de empanadas, pero lo que nadie imaginó es el millonario negocio detrás de ese gesto. Los detalles del cálculo que dejó a todos boquiabiertos.
El domingo 26 de abril, Gladys “La Bomba Tucumana” hizo su esperado ingreso a la casa de Gran Hermano y, como era de esperarse, no pasó inadvertida. A puro ritmo y cantando su clásico “Pollera amarilla”, la artista aprovechó cada segundo de exposición para promocionar su marca de empanadas. Pero lo que parecía un simple gesto de simpatía ahora tiene un valor millonario, según los cálculos de una reconocida periodista.
Hace aproximadamente un año, Gladys lanzó su emprendimiento gastronómico “La Bomba Empanadas Tucumanas”, con un local en el barrio porteño de Recoleta. Fue justamente en su entrada al reality donde encontró el momento ideal para darle visibilidad: ingresó con cajas de empanadas que rápidamente se convirtieron en protagonistas dentro de la casa. Las imágenes mostraron a los participantes degustando las empanadas, mientras la caja aparecía en múltiples planos.
¿Cuánto vale un segundo de exposición en Gran Hermano?
Horas más tarde, la periodista Marina Calabró reveló en el programa “Lape Club Social” detalles sobre el rédito económico que podría haber obtenido la cantante por esa aparición publicitaria. “El segundo en Gran Hermano de publicidad creo que está diez palos ochocientos”, explicó Calabró, haciendo referencia al costo de la pauta publicitaria dentro del reality.
En esa misma línea, agregó: “Pensá en la guita que está poniendo Mercado Libre por la estática en la casa. Y vos tenés la caja de empanadas. Eso se monetiza, se cobra. Eso no tengo dudas de que sea parte del cachet. Es publicidad”.
A partir de ese dato, la periodista realizó un cálculo que llamó la atención: si un segundo de exposición ronda los 10 millones de pesos y la marca estuvo visible cerca de un minuto, el valor publicitario total de esa aparición podría alcanzar los 600 millones de pesos. De todos modos, se trata de una estimación teórica y no necesariamente de lo que cobró la artista.
“¿Cuánto apareció? Yo vi varios planos cenitales, en total un minuto y los chicos comiendo las empanadas. Además, con el hambre que hay en la casa. Diez millones por 60…”, explicó Calabró, dejando entrever el enorme potencial comercial de la exposición.
Cabe recordar que, al ingresar, la cantante ya había anticipado su jugada: “Vamos que llegó la alegría a esta casa. Les tengo que decir dos cosas: les traje mis empanadas y algo más…”. Una frase que ahora cobra otro sentido, teniendo en cuenta el impacto publicitario que generó.
