Entró a trabajar como empleado, pero lo que la policía encontró en su casa lo complicó todo
Un empleado de una ferretería de Río Gallegos parecía intachable. Hasta que la policía allanó su casa y encontró algo que lo complicó todo.
Un empleado de una tradicional ferretería de Río Gallegos habría vaciado los depósitos del local durante meses, y la investigación policial terminó con un allanamiento que dejó al descubierto un verdadero arsenal de la construcción.
La causa se instruye ante el Juzgado de Instrucción N° 3 de Río Gallegos, y la División de Investigaciones (DDI) de la Policía de Santa Cruz fue la encargada de ejecutar el operativo en una vivienda de la calle San José Obrero. Según la información a la que tuvo acceso La Opinión Austral, el propietario del comercio denunció un faltante sistemático y abrumador de mercadería.
¿Cómo cayó el sospechoso?
Tras la denuncia, los investigadores desplegaron tareas de campo y de inteligencia que apuntaron directamente a un empleado del propio establecimiento. El sospechoso habría aprovechado su acceso libre a los depósitos y su conocimiento de la rutina diaria para sustraer mercadería de manera paulatina pero masiva.
Con las pruebas reunidas, la magistratura libró una orden de registro domiciliario para la propiedad de la calle San José Obrero. Al ingresar, los uniformados se encontraron con cientos de herramientas manuales, equipos de protección personal, discos de corte, bobinas de cable, accesorios de electricidad, latas de pintura, mangueras y materiales de obra fina y gruesa.
También secuestraron el teléfono celular del sospechoso, un elemento que los peritos consideran clave para reconstruir las comunicaciones y determinar si los elementos robados estaban destinados al mercado negro local o a la reventa clandestina a través de redes sociales.
Clausura preventiva del inmueble
El procedimiento derivó además en la intervención de inspectores del área de Comercio de la Municipalidad de Río Gallegos. Al solicitar la documentación para el funcionamiento del establecimiento o depósito ubicado en esa finca, los agentes constataron severas irregularidades administrativas y la falta de habilitación correspondiente, por lo que colocaron las fajas de clausura preventiva en los accesos.
El exempleado implicado fue formalmente notificado de la causa en su contra y estableció domicilio a rigurosa disposición del juzgado interviniente.