Entró a una mercería, consultó precios y se fue sin pagar: lo que hizo después lo delató
La dueña cerró las rejas y la dejó adentro, pero el cómplice volvió con el perfume en la mano y una propuesta que no esperaba. Lo que pasó después terminó con los dos en la comisaría.
Un hombre y una mujer terminaron detenidos este martes por la noche en Las Heras, acusados de un presunto robo en una mercería de calle San Luis. El operativo que los puso tras las rejas lo llevaron adelante efectivos de la Comisaría 16ª junto a la Unidad Especial de Patrullaje (UEP).
Todo empezó cerca de las 20.45, cuando la alarma del local se activó y puso en alerta a la policía por la presencia de una persona sospechosa adentro del comercio. Cuando los uniformados llegaron, se encontraron con una escena que la propia dueña ya había resuelto a medias: una mujer retenida por la comerciante, con las rejas cerradas para que no pudiera escapar.
El relato de la comerciante
Según contó la propietaria a los efectivos, la mujer había entrado al negocio acompañada por un hombre. Los dos empezaron a preguntar por distintos productos, como cualquier cliente. Pero en un momento el sujeto se fue del lugar a las apuradas y la dueña notó que faltaba mercadería en las góndolas.
Con esa sospecha, la comerciante bajó las rejas y dejó a la acompañante adentro, mientras esperaba que llegara el personal policial.
Minutos más tarde, el hombre volvió. Esta vez traía el perfume que se había llevado y lo devolvió, con un pedido concreto: que dejaran salir a la mujer. La respuesta de la dueña fue negativa y el sujeto se retiró otra vez.
La búsqueda y las detenciones
Con los datos que aportó la comerciante, la UEP montó un operativo de rastreo por la zona. El sospechoso fue ubicado en la esquina de San Luis y 25 de Mayo, donde quedó aprehendido.
Los dos detenidos fueron identificados como N. M. C. B., de 30 años, y D. F. A. H., de 48, y quedaron alojados en la Subcomisaría Iriarte. El perfume recuperado fue secuestrado como parte de la causa.
Desde la fuerza confirmaron que el comercio no sufrió daños y que la víctima no resultó lesionada durante el episodio.
En la investigación interviene la Oficina Fiscal N.º 1, que dispuso las medidas de rigor y citó a la damnificada para que formalice la denuncia.