Entró al pabellón y lo encontraron al otro día con dolores imposibles: la jueza ya pidió las cámaras
David Álvarez quedó internado en terapia intensiva tras una golpiza dentro de la Unidad de Detención N°1 de Río Grande. La jueza Santana ya pidió las cámaras del pabellón, pero hay algo que todavía nadie explica: por qué recién lo encontraron a la mañana siguiente.
David Álvarez, interno de la Unidad de Detención N°1 de Río Grande, pelea por su vida en terapia intensiva del Hospital Regional. Está intubado, con respirador mecánico y pronóstico reservado después de una golpiza que le costó el bazo.
El ataque se produjo en la noche del jueves, cerca de las 22, dentro del penal. Pero nadie lo advirtió en ese momento: recién a la mañana siguiente el personal del Servicio Penitenciario lo encontró retorciéndose de dolor en el abdomen y ordenó su traslado urgente al hospital.
En el nosocomio, los médicos confirmaron la gravedad de las lesiones internas y lo operaron de urgencia. Le practicaron una esplenectomía, la extirpación quirúrgica del bazo, según informaron fuentes policiales.
¿Quién investiga el ataque?
La causa quedó en manos de la jueza de Instrucción María Rosa Santana, que ya puso en marcha la investigación para reconstruir la mecánica de lo ocurrido y deslindar responsabilidades.
Una de las primeras medidas fue pedirle al Servicio Penitenciario Provincial las imágenes de las cámaras de seguridad del sector donde estaba alojado Álvarez. Esas grabaciones pueden ser clave para saber quiénes entraron al pabellón y en qué momento.
Hasta ahora no hay información oficial sobre cómo se desarrolló la agresión ni sobre la identidad de los atacantes. Tampoco se informó si se dispusieron medidas de resguardo para el resto de los internos del pabellón.
Qué se sabe del estado de salud
Álvarez, conocido en el ambiente carcelario como «el dientón», permanece internado en terapia intensiva del Hospital Regional Río Grande, conectado a un respirador mecánico. Su pronóstico sigue siendo reservado.
Se espera un parte médico oficial y un comunicado del Servicio Penitenciario que aporten precisiones sobre lo sucedido dentro de la unidad.