Entró como una clienta más, pero la cámara la delató en pleno hurto
Una mujer se sentó como una clienta más en un restaurante de Córdoba, esperó el momento justo y se llevó una cartera. Un mozo la vio y salió detrás de ella. Lo que descubrió después, en un segundo local, terminó de cerrar la historia.
Una mujer que se hizo pasar por clienta en dos restaurantes del centro de Córdoba capital fue filmada mientras se apoderaba de carteras ajenas. Los hechos ocurrieron el martes pasado, pero las imágenes se conocieron en las últimas horas y muestran un modus operandi idéntico en ambos locales.
En el primero de los casos, registrado a las 14.33, la sospechosa —vestida con un sweater claro y pantalón— se sentó en una mesa para cuatro personas como si fuera una comensal más. No pidió bebida ni comida. Luego simuló dejar una campera negra sobre el respaldo de una silla y se ubicó detrás de una profesional de la salud que estaba con otras dos personas.
En cuestión de segundos, tomó la cartera que colgaba del respaldo, miró a sus costados y se marchó. Sin embargo, un mozo advirtió la maniobra y se acercó a la víctima. Al descubrir el robo, ambos salieron corriendo tras la mujer y lograron recuperar lo sustraído.
“Me sorprendió porque la señora vino, se sentó sola y salió rápido. Me acerqué, le pregunté a un cliente y me dijo que no tenía cartera ni mochila. Después le pregunté a una parejita y me respondieron ‘Sí, me robaron la mochila’. Así que les dije ‘Salgamos, ahí salió la señora’”, relató el mesero al portal Eldoce.
El trabajador contó que alcanzaron a la mujer y que esta les devolvió todo lo que llevaba. “El chico es abogado y quería denunciarla, llamar a la policía. Pero le dije que no llamara, que era mucho lío que teníamos que hacer”, agregó. Y sumó: “La mujer no había pedido nada, solo se sentó. Nunca nos pasa esto”.
El segundo robo y la viralización
Tras la difusión de las primeras imágenes, una joven compartió con el mismo medio otro video donde aparece la misma mujer robando en un restaurante distinto, también el martes. La secuencia es casi calcada: ya sentada, simuló colocar un abrigo sobre una silla, frente a otra mujer que comía mientras usaba el celular. Rápidamente tomó la cartera y la escondió dentro de su campera para que no se viera. Se levantó y huyó sin que nadie notara lo sucedido.
“La misma señora robó el martes pasado en otro restaurante. Lamentamos que nos hemos dado cuenta tarde y tuvo la oportunidad de robar”, expresó la joven que difundió el segundo registro.