Entró con un cuchillo a un convento en Polonia: el dato que complica al detenido
Entró al convento con un cuchillo, atacó a cinco personas y mató a un sacerdote. Pero hay un dato sobre el detenido que la Fiscalía todavía no puede explicar.
Un hombre armado con un cuchillo irrumpió este jueves en el complejo de la abadía benedictina de Jaroslaw, en el sudeste de Polonia, y atacó a cinco personas. Un sacerdote murió a causa de las heridas y los otros cuatro fueron hospitalizados.
El agresor, un ciudadano ucraniano de 31 años, fue reducido y detenido por la Policía poco después del ataque. La Justicia investiga qué motivó el episodio, ocurrido a unos 30 kilómetros de la frontera con Ucrania.
Cómo fue el ataque
La primera alerta llegó a la Policía alrededor de las 9:30. Según la reconstrucción preliminar, el atacante comenzó en una cafetería dentro del predio, donde hirió a un sacerdote. Luego avanzó hacia la iglesia, donde había fieles esperando la misa de las 10, y atacó a otras víctimas.
En total apuñaló a cuatro hombres y una mujer. Entre los heridos había tres sacerdotes. Todos fueron trasladados a hospitales de la zona y uno de los religiosos murió después por la gravedad de las heridas.
Medios polacos identificaron al sacerdote fallecido como Stanisław Zbojnowicz. Las autoridades informaron durante la tarde que dos de los atacados seguían en grave estado, mientras que otro sacerdote ya pudo dejar el hospital.
El testimonio de una religiosa
“Cuando llegué, había un pánico total”, declaró la religiosa Barbara Dendor a la televisión pública polaca. Según contó, había jóvenes que habían presenciado parte del ataque y salían desesperados del lugar.
De acuerdo con la Fiscalía, el sospechoso había ingresado a Polonia desde Alemania ese mismo día y se dirigía hacia la frontera con Ucrania. Los investigadores creen que tomó el cuchillo de una cocina del complejo.
Qué se sabe del detenido
Por el momento las autoridades no determinaron el móvil de la agresión. Policías y fiscales trabajaron durante horas dentro del complejo religioso, interrogando a testigos y reconstruyendo los movimientos del detenido.
El primer ministro polaco, Donald Tusk, expresó sus condolencias a los familiares de las víctimas y aseguró que el responsable será castigado “con todo el rigor” de la legislación del país. También se pronunció el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, quien calificó lo ocurrido como un “crimen horrible” y sostuvo que el atacante deberá responder ante la Justicia.
El complejo donde ocurrió el ataque data del siglo XVII y pertenece a las Hermanas Benedictinas. Tras la agresión, la zona quedó rodeada por policías, bomberos y equipos de emergencia mientras avanzaban las primeras pericias.
