Entró para una cirugía de rutina y salió sin un órgano vital: la millonaria indemnización que recibió
¿Una cirugía de rutina puede convertirse en una pesadilla? Emily Mitchell perdió la vejiga por un error médico y recibió una indemnización millonaria. Conocé los detalles del caso que conmocionó a Estados Unidos.
Una mujer de Maine, Estados Unidos, fue a operarse de un quiste ovárico y, por un error quirúrgico, perdió la vejiga. Tras una batalla legal de más de tres años, recibió una compensación récord de 17 millones de dólares.
Emily Mitchell, de 39 años, ingresó al Northern Light Inland Hospital el 1 de marzo de 2023 para una intervención ginecológica de rutina. La doctora Danielle Gagnon debía extirparle un quiste ovárico que había crecido considerablemente. Sin embargo, durante el procedimiento, le removió la vejiga por completo.
El error no fue detectado de inmediato. Mitchell empeoró tras la cirugía y fue trasladada de urgencia a otro centro médico. Allí, los médicos descubrieron que el tejido extraído no era el quiste, sino la vejiga en su totalidad. No quedaba suficiente tejido sano para reconstruirla.
Ocho meses de calvario
Durante los siguientes ocho meses, Mitchell dependió de tubos de nefrostomía para drenar la orina desde los riñones hacia bolsas externas. Este tratamiento le provocó infecciones urinarias y renales recurrentes, múltiples procedimientos y complicaciones constantes.
Finalmente, fue derivada a Massachusetts, donde los cirujanos utilizaron parte de su intestino delgado para crear una neovejiga. Pero las secuelas persisten: debe insertar un catéter varias veces al día para vaciarla y requiere atención médica permanente.
“Emily fue al hospital para una cirugía de rutina y salió sin un órgano vital”, sostuvo su abogada, Susan Faunce.
El fallo histórico
El tribunal superior del condado de Kennebec dictó sentencia a favor de Mitchell, responsabilizando al Northern Light Inland Hospital y a Northern Light Health. Según los abogados, es la indemnización más alta por mala praxis en la historia del condado.
La compensación cubre gastos médicos pasados y futuros, sufrimiento, pérdida de calidad de vida, daño emocional y discapacidad permanente.
El hospital donde ocurrió el error cerró sus puertas en mayo de 2025, tras más de 80 años de actividad, por altos costos operativos y falta de personal.
Faunce destacó que el veredicto representa el cierre que la familia necesitaba: “Ahora pueden empezar a avanzar, sabiendo que lo que les pasó fue visto, escuchado y reconocido”.