Es docente en Concarán desde 1992 y acaba de recibir un premio que no esperaba
Pensó que iba a un acto más del ministerio. Cuando escuchó su nombre en San Francisco del Monte de Oro, el docente de Concarán con más de 30 años de trayectoria no pudo contener la emoción: el premio que sus propios compañeros votaron lo tomó por sorpresa.
Rolando Ponce, profesor del Colegio N°27 'Dr. Eleodoro Lobos' de Concarán, fue distinguido con el Premio al Mérito Docente en representación de la Región Educativa IV. Con más de tres décadas de trayectoria, recibió la distinción en la recta final de su carrera y la tomó como un reconocimiento para él, su familia y sus padres.
Ponce es profesor desde 1992 y licenciado desde 2006. La elección comenzó con una votación en su propio colegio. Después llegó la invitación del ministerio de Educación para asistir al acto en San Francisco del Monte de Oro, aunque no sabía que allí le entregarían el premio. "Fue una hermosa sorpresa, me puso muy feliz", contó.
"Estoy en la recta final de mi carrera, estos premios son una caricia al alma. Ser elegido por mis compañeros y además por docentes de la región es doblemente significativo para mí y para mi familia", expresó el docente.
Un premio que también es para sus padres
Al recibir la distinción, Ponce recordó especialmente a sus padres, quienes "hicieron hasta lo imposible" para que él y sus hermanos pudieran recibirse y capacitarse. "Este premio también es para ellos", afirmó.
Después de más de 30 años en el sistema educativo, aseguró que siempre trabajó con el corazón y que mantiene la misma motivación que al comienzo. "No me dejé nada. Sigo motivado como si fuera el primer día", sostuvo. La sonrisa y la felicidad que le transmiten sus alumnos, explicó, siguen siendo algo "único e indescriptible".
También destacó que en los últimos años cambió la realidad de los estudiantes y sus familias, y que la tarea docente requiere estar más cerca de ellos: escucharlos, acompañarlos y guiarlos. En ese sentido, valoró las competencias, viajes y muestras como experiencias que aportan a su crecimiento y socialización.
"Es mi pasión, si naciera de nuevo volvería a elegir ser profesor, sin lugar a dudas", concluyó.


