Escándalo en Brasil: Una diputada se pintó de negro en plena sesión y ahora piden echarla
Una diputada brasileña armó un show inédito en pleno parlamento: se pintó de negro para hacer una polémica comparación. El escándalo fue tal que sus colegas pidieron echarla y ahora enfrenta denuncias por racismo. ¿Logrará salvarse de la destitución?
Una protesta visual que pretendía ser un alegato terminó en una tormenta política con pedidos de destitución y denuncias penales. Fabiana Bolsonaro, diputada estadual en São Paulo, generó un repudio generalizado al maquillarse la cara y los brazos de negro durante su discurso en la asamblea legislativa, en un acto calificado de racista y transfóbico por sus pares.
El insólito episodio ocurrió en la última sesión de la Asamblea Legislativa de São Paulo. En medio de su intervención, la legisladora sacó maquillaje y comenzó a aplicárselo frente a la mirada atónita de sus colegas. Su objetivo era protestar contra la designación de Erika Hilton, una mujer trans, como presidenta de la Comisión de Defensa de los Derechos de la Mujer.
¿Qué dijo en su polémico discurso?
Con su rostro ya pintado, Fabiana Bolsonaro lanzó afirmaciones que encendieron aún más la polémica. “Las mujeres trans no son mujeres”, declaró, utilizando la pintura como analogía: “Que yo ahora esté negra, no significa que lo sea”. Esta comparación fue el detonante que llevó a varios legisladores a interrumpirla de inmediato.
La diputada Monica Seixas fue la primera en reaccionar, denunciando a su colega por cometer actos de transfobia, racismo y la práctica conocida como “blackface”. Seixas solicitó la “inmediata suspensión de la sesión”, pero el presidente del cuerpo, Fábio Faria de Sá, permitió que Bolsonaro terminara su exposición, aunque advirtió que el caso sería elevado a las autoridades superiores de la Cámara.
Las consecuencias: destitución y denuncias penales
Una vez finalizada la sesión, la respuesta fue contundente. Un grupo de 18 legisladores firmó una presentación formal ante el Consejo de Ética del parlamento paulista pidiendo la destitución de Fabiana Bolsonaro. En el documento sostuvieron que su acto “vulnera principios constitucionales y refuerza estigmas contra las personas trans”.
Pero las acciones no se limitaron al ámbito parlamentario. Se radicaron denuncias por discriminación racial ante el Ministerio Público Federal y también ante el Ministerio Público de São Paulo. Por su parte, Erika Hilton, la diputada trans señalada en el discurso, presentó una acción ante la Justicia Electoral para investigar un cambio en la autodeclaración racial de la propia Bolsonaro.
Ante la avalancha de críticas, la diputada intentó justificar su acción. Fabiana Bolsonaro negó haber realizado “blackface” y argumentó que con su protesta “buscaba que se reconozca la histórica lucha de la población negra”. Sus explicaciones, sin embargo, no lograron calmar las aguas del escándalo que ella misma originó.