Escándalo en Cafayate: Una boda en la Quebrada de las Conchas que terminó con una denuncia penal
Una boda familiar en la majestuosa Quebrada de las Conchas terminó en el centro de una tormenta. ¿Cómo es que una celebración privada derivó en una denuncia penal por falsificación de firma? Los detalles del escándalo que enfrenta a particulares con la ley de áreas protegidas.
Una celebración privada en una de las reservas naturales más icónicas del norte argentino desató una fuerte polémica y una investigación oficial. La Municipalidad de Cafayate presentó una denuncia tras viralizarse las imágenes de un casamiento realizado en plena Quebrada de las Conchas, un área protegida por ley. El conflicto escaló cuando una autoridad provincial aseguró que su firma fue falsificada en un supuesto permiso.
El evento tuvo lugar sobre la Ruta Nacional 68, en el paraje La Punilla, dentro de un sector considerado área protegida. El uso de ese espacio está sujeto a normativas específicas destinadas a su preservación, lo que puso en el centro de la escena la legalidad de la celebración.
¿Autorización o falsificación?
Desde la comuna cafayateña fueron claros al anticipar que no existía una habilitación formal para llevar adelante la celebración. Sin embargo, los organizadores del evento afirmaron públicamente que contaban con todas las autorizaciones pertinentes.
La investigación tomó un giro inesperado con la intervención del secretario de Ambiente de Salta, Alejandro Aldazábal. El funcionario realizó una afirmación contundente: “No autoricé nada, ese documento es falso”. Según su declaración, su firma habría sido falsificada en el supuesto permiso presentado por quienes organizaron la boda.
Esta grave acusación derivó en la radicación de una denuncia penal por presunta falsificación de instrumento público. La causa quedó registrada el 23 de marzo en la Fiscalía Penal de Cafayate, que ahora tiene la tarea de determinar las responsabilidades en este insólito hecho.
La defensa de los organizadores y el debate ambiental
En medio de la controversia, una mujer identificada en redes sociales como Lucía G. salió al cruce de las críticas. Aseguró ser propietaria de una vivienda ubicada en ese sector y defendió la realización del casamiento, describiéndolo como una boda familiar.
“Mi propiedad está dentro de la reserva de las Conchas y se han tenido en cuenta todos los permisos pertinentes. Si tienen alguna duda se comunican conmigo. Hablan de más sin saber”, escribió. Incluso se preguntó: “¿No puedo festejar la boda de un familiar en el fondo de mi casa?”, una frase que reactivó el debate en las redes sobre los límites de las actividades privadas dentro de áreas protegidas.
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La Quebrada de las Conchas en Salta es un área protegida alcanzada por la Ley Provincial 6806, lo que implica que cualquier intervención o uso del lugar debe respetar reglas estrictas para su preservación. La intendenta de Cafayate, Rita Guevara, se refirió al caso sosteniendo: “Tengo la obligación de salvaguardar los espacios, el ambiente y las reservas”.
El punto central de la discusión es el posible impacto ambiental de un evento de esta envergadura. Expertos señalan que el sonido, las luces, la circulación de personas y la intervención del terreno pueden afectar tanto a la flora y fauna local como acelerar la erosión de las formaciones rocosas, en una de las zonas más visitadas de los Valles Calchaquíes.
La investigación quedó ahora bajo la órbita de la Secretaría de Ambiente de Salta, que deberá analizar minuciosamente si la utilización del predio cumplió o no con la normativa vigente. Mientras tanto, las imágenes de la boda familiar en medio del paisaje árido de la quebrada siguen circulando, alimentando un debate que mezcla derecho de propiedad, conservación ambiental y presuntas irregularidades administrativas.