Escándalo en Floresta: un penal, un celular y 22 minutos de caos
Un penal, un celular y 22 minutos de discusión: el insólito episodio que marcó el empate entre All Boys y Godoy Cruz. ¿Qué pasó?
El empate 0-0 entre All Boys y Godoy Cruz por la fecha 33 de la Primera Nacional no pasó desapercibido. El partido, disputado en el Estadio Islas Malvinas, estuvo marcado por decisiones arbitrales controvertidas y una situación insólita que tuvo como protagonista al árbitro Nicolás Lamolina.
Todo comenzó antes del pitazo inicial. El encuentro, programado para las 15:30, se retrasó media hora debido a incidentes en las inmediaciones del estadio. Hinchas de All Boys se enfrentaron con la Policía: hubo corridas, piedrazos, disparos de balas de goma y gases lacrimógenos. Una vez que se restableció el orden, el partido pudo comenzar.
Un penal, un celular y una decisión revertida
Ya en cancha, la polémica se instaló a los 20 minutos del complemento. Lamolina sancionó un penal para Godoy Cruz por una presunta mano de Emiliano Purita. Los jugadores de All Boys protestaron airadamente, argumentando que el despeje había sido dudoso, y ni siquiera la transmisión televisiva pudo corroborar la infracción. A pesar de las quejas, Martín Pino se hizo cargo del remate y falló, desperdiciando la oportunidad de abrir el marcador.
Pero lo más insólito estaba por venir. Minutos después, el árbitro volvió a señalar el punto penal, esta vez por una barrida de Iván Zafarana sobre Axel Rodríguez. Los futbolistas de All Boys, lejos de resignarse, tomaron un teléfono celular y se lo acercaron a Lamolina para mostrarle las imágenes de la jugada. Sostenían que el contacto había sido fuera del área.
El juez observó el video y, tras 22 minutos de discusión, decidió modificar su fallo: en lugar de penal, cobró tiro libre para Godoy Cruz. El Tomba ejecutó la falta, pero no pudo romper el cero.
Más polémicas y un final caliente
El partido continuó con un ritmo tenso. Sobre el final, All Boys sufrió dos golpes: le anularon un gol por offside y Iván Zafarana fue expulsado. El marcador no se movió y ambos equipos repartieron puntos en un encuentro que dejó más repercusiones por las decisiones arbitrales que por el juego en sí.
Así, Nicolás Lamolina quedó en el centro de las críticas. Desde las jugadas discutidas en las áreas hasta la insólita intervención de un celular, el árbitro fue protagonista de una jornada que será recordada por el caos y la improvisación.