Escándalo en Pomán: la bandera sexista que opacó el triunfo de Jorge Newbery
¿Qué pasó en el fútbol de Pomán que generó tanto repudio? Una bandera sexista en plena celebración encendió la polémica y la dirigencia de San Lorenzo no se calló. Enterate de los detalles del comunicado que sacudió el torneo.
La quinta fecha del Torneo Clausura de la Liga de Pomán terminó envuelta en polémica. El duelo entre San Lorenzo y Jorge Newbery dejó como saldo un triunfo por 1-0 para la visita, pero lo que ocurrió después del pitazo final opacó cualquier celebración deportiva. Una bandera con una imagen obscena dirigida a los jugadores locales encendió la mecha del repudio.
La jornada, que arrancó con los partidos de las Inferiores Femenino y culminó con el choque de Primera División, tuvo su punto más caliente fuera del campo de juego. Los futbolistas del equipo ganador desplegaron un trapo con un contenido sexista que apuntaba directamente contra su rival, generando malestar inmediato en la dirigencia de San Lorenzo.
¿Qué dijo San Lorenzo?
La institución de Pomán no tardó en reaccionar y, a través de sus redes sociales, emitió un comunicado contundente. “Hay límites que el fútbol no debe cruzar”, fue la frase inicial de un mensaje que buscó poner freno a este tipo de conductas. El club remarcó que los jugadores de Primera División, por ser referentes, tienen una responsabilidad que trasciende lo estrictamente deportivo.
El texto apuntó directamente contra el carácter ofensivo de la bandera y dejó en claro que la provocación no puede justificarse bajo la excusa de un clásico. “La rivalidad no justifica la discriminación. La pasión no justifica denigrar a las mujeres”, expresaron desde la entidad.
Un pedido formal a las autoridades
Además de repudiar el episodio, San Lorenzo solicitó que las autoridades deportivas tomen cartas en el asunto y evalúen lo sucedido. Consideran que naturalizar este tipo de acciones podría enviar un mensaje peligroso dentro de la comunidad futbolística, especialmente para las generaciones más jóvenes que observan a los mayores como modelos a seguir.
El caso reabre el debate sobre hasta dónde llega la rivalidad en el fútbol y qué lugar ocupa el respeto en la competencia. Mientras tanto, desde San Lorenzo dejan una postura clara: el clásico puede ser intenso, pero la dignidad de las personas no se negocia.