Escándalo en Salta: La boda viral que desató una investigación por presunta falsificación de documentos
La boda “Cafayate Fantasy” en Salta terminó en los tribunales. La novia habló por primera vez y reveló quién, según ella, era el responsable de conseguir el polémico permiso. ¿Qué encontró la Justicia en el documento que desató el escándalo?
La polémica “Cafayate Fantasy”, el casamiento de Nicole Pocoví y Federico Marán en la Quebrida de las Conchas, derivó en una denuncia penal y una investigación judicial. La Justicia salteña indaga si se falsificó un permiso para autorizar la fiesta en un área protegida, mientras avanza un expediente que podría terminar en una multa millonaria.
La Secretaría de Ambiente de Salta presentó la denuncia tras determinar irregularidades en la autorización presentada para el evento. La investigación se centra en la posible adulteración de un documento oficial.
La defensa de la novia: “El permiso lo debía gestionar el dueño”
Frente al escándalo, Nicole Pocoví rompió el silencio por primera vez. En un mensaje al programa de Sergio Lapegüe en *América*, la empresaria explicó que el espacio es una propiedad privada de la familia Soriano, alquilada directamente a ellos por más de 60 años.
Pocoví se desligó de la responsabilidad de la habilitación. “Según tenemos entendido, este permiso debe ser gestionado por el propietario del inmueble. Nuestro contrato establece que deben garantizar todas las habilitaciones necesarias”, afirmó. Agregó que les confirmaron que el trámite estaba hecho y que “no es habitual que el cliente verifique los permisos”.
¿Qué pasó con el permiso? La denuncia por un documento “apócrifo”
El Gobierno provincial sostiene que la constancia de autorización presentada por los organizadores es falsa. Las imágenes difundidas por la Gobernación muestran que la firma del secretario de Ambiente, Alejandro Aldazábal, fue agregada digitalmente y no está escrita a mano.
El documento, fechado el 11 de diciembre, tampoco coincide con el formato habitual de la administración pública. El propio Aldazábal fue contundente: “No autoricé nada, ese documento es falso”, aseguró el funcionario, desmintiendo cualquier aval oficial.
La otra parte: la dueña del campo también habla
La denuncia de la Secretaría de Ambiente apunta contra Lucía Belén Grajales Soriano. La mujer, integrante de la familia propietaria del campo, también salió a defenderse.
Aseguró que se trató de “un evento en una propiedad dentro de una reserva” y que se “respetaron las leyes”. Según la versión familiar, son dueños de una finca dentro de las 25.000 hectáreas de área protegida desde el año 1965.
Nicole Pocoví argumentó además que el lugar “es de uso intensivo” y que allí se realizan filmaciones y eventos de gran escala, como el Dakar. Insistió en que se hicieron estudios de impacto ambiental y que, desde el inicio, hubo guardaparques supervisando y dando recomendaciones.
Según su relato, cuando los inspectores de la Secretaría de Ambiente llegaron durante la celebración, “pudieron constatar que no existía ninguna violación a las normas ambientales ni daño en el predio”.
Mientras tanto, la investigación judicial por la presunta falsificación del permiso avanza en Salta, y el expediente administrativo prepara el terreno para una posible sanción económica de gran magnitud para los involucrados.